La panameña Annie Muñoz, directora de programas educativos de Nielsen para Latinoamérica, Estados Unidos y Canadá, vivió una travesía de más de 26 horas para salir de Venezuela tras los terremotos registrados el 24 de junio.
La ejecutiva se encontraba en Caracas por compromisos laborales y tuvo que cruzar por carretera hacia la frontera con Colombia, ante el colapso de las operaciones en el principal aeropuerto venezolano.
Muñoz se hospedaba en un hotel de Caracas en el área de La Castellana, cuando ocurrieron los sismos de 7.2 y 7.5.
Relató que el hotel activó de inmediato sus protocolos de seguridad y evacuó a los huéspedes hacia una zona abierta cercana al edificio. “Me sentí bastante segura con los protocolos en ese momento”, contó, aunque al regresar horas después a su habitación observó rajaduras y otros deterioros en la infraestructura.
Al recorrer los alrededores de la zona de La Castellana, la panameña describió una escena marcada por daños visibles en edificios, muros derrumbados y restos de revestimientos desprendidos. “Había muchos escombros de edificios”, relató, al señalar que algunas molduras y fachadas parecían inestables.

La experiencia, dijo, le dejó una fuerte carga emocional: “Tengo un llanto atorado en el cuerpo, porque todavía no he salido de esa sensación de adrenalina y de emergencia”.
Ante la imposibilidad de salir por Caracas, la empresa para la que trabaja activó un protocolo de seguridad que le permitió emprender el viaje terrestre hacia San Cristóbal, estado Táchira y luego a Cúcuta, Colombia, desde donde tomaría un vuelo de Copa Airlines rumbo a Panamá.
En la ruta enfrentó largas filas para abastecer combustible, apagones en distintos poblados y numerosos puntos de control, una realidad que se vive día a día en Venezuela. “Muchos poblados estaban completamente apagados, al punto de que me preguntaba si era real lo que estaba viviendo”, afirmó.
Muñoz explicó que intentó contactar a la Embajada de Panamá en Venezuela, pero no logró completar la llamada debido a la intermitencia de la señal. Recomendó a los panameños que aún permanecen en ese país mantener sus documentos impresos, itinerarios claros y planes de traslado seguros.
“Solo quiero llegar a suelo patrio y pisar el suelo y besarlo, besar mi tierrita”, expresó. “Siento que volví a nacer”, agregó tras lograr cruzar la frontera, dejar atrás una devastada Venezuela y acercarse a su regreso a Panamá.
“Estoy confiada en el pueblo venezolano, en su resiliencia y en la forma en que enfrenta todo en la vida. Son increíbles y sé que su fuerza y enfoque los va a hacer salir adelante de esta terrible situación”.

