La historia de Azuero se sostiene sobre la cutarra. Luego de la conquista de los españoles, esta se convirtió en el calzado que le sirvió al hombre del campo para labrar la tierra, festejar y desplazarse.
Es imposible precisar la fecha exacta del inicio del uso de este tipo de calzado en la región. Los relatos orales de los campesinos de la zona, narrados de generación en generación, señalan que con la fundación de las primeras poblaciones azuerenses tras la llegada de los conquistadores españoles, se comienza a utilizar el cuero de res para la confección de la cutarra.
HERENCIA
De acuerdo con una investigación realizada por el folclorista guarareño Boris Durán, el término cutarra proviene de la tribu indígena del cacique Antataura, quien habitó la región de Parita antes de la llegada de los colonizadores españoles.
Según Durán, cuando los conquistadores europeos introdujeron el ganado a la zona, se aprovechó el cuero para confeccionar este tipo de calzado que los nativos bautizaron con el nombre de "cutarra".
El primer tipo de cutarra que utilizó el campesino azuerense fue la de cuero sin curtir, llamada por los campesinos cutarra de cuero crudo.
Esta es la cutarra más autóctona, según Durán. Tiene un fijador entre los dedos del pie que la hace adecuada para movilizarse en áreas topográficamente quebradas donde los campesinos tienen, en su mayoría, los cultivos de subsistencia.
En las regiones planas donde las lluvias ablandan el barro también se utiliza este tipo de cutarra para evitar que cuando los pies se entierran en el lodo la cutarra se quede atascada.
ARTE DE POCOS
Son pocos los que en la actualidad saben confeccionar uno de estos zapatos, como el de cuero crudo en Azuero. Uno de esos artesanos es Florentino Cortés, un residente de la comunidad de El Corozal de Macaracas, quien confiesa que por más de 60 años ha llevado en sus pies este tipo calzado.
Recuerda que luego de la llegada de herramientas como el cuchillo y el machete a la región, hace más de un siglo, a este tipo de cutarra se le pudo dar un mejor acabado.
Antes de la introducción de estos utensilios, el cuero era rasgado y los ojales para cruzar las correas se abrían con la punta de un cuerno de res bien afilado.
CONFECCIÓN
Cortés comenta que a diferencia de las suelas y correas actuales que se utilizan para hacer cutarras y que son tratadas en curtiembre, con las de cuero crudo solo hay que esperar a que el cuero de la res se seque al sol por tres días y luego se marca el pie en la suela para sacar la planta. Posteriormente se sacan las correas, mientras a la planta se le abren ojales para introducir las correas.
Considera que se ha dejado de usar esta clase de calzado tradicional por varios motivos. Una de las razones es que el cuero de este tipo de cutarra conserva el pelo del animal, lo que hace que su plantilla sea resbalosa.
Otro motivo es que el cuero tratado en curtiembre es más suave y da más vistosidad, aunque dura menos tiempo.
