José Vega Sacasa, panameño que se encontraba en Maracay, estado Aragua, por motivos laborales, relató los momentos de angustia que vivió cuando se registraron los dos terremotos en Venezuela.
El expositor internacional despertó luego de que su teléfono le enviara una alerta sísmica segundos antes de que comenzara el movimiento. “La cama se empezó a estremecer” y, al ponerse de pie, sintió que “la tierra estaba temblando”, contó.
El primer sismo se extendió más de lo que esperaba, pero fue la réplica la que elevó el temor dentro del hotel donde se hospedaba. “Era un ruido horrible que venía desde abajo de la tierra”, describió Vega Sacasa, quien recordó que las luces comenzaron a parpadear, algunas tuberías se rompieron y los huéspedes reaccionaron con gritos y escenas de “pánico colectivo”.

Durante la segunda sacudida, José Vega Sacasa sintió que el hotel donde se hospedaba en Maracay no resistiría la fuerza del movimiento. “Yo pensé que no la contaba”, relató el panameño, al recordar que el edificio “se estaba tambaleando muy fuerte” mientras él se encontraba en el piso 11 y buscaba evacuar por las escaleras de emergencia.
Decidió abandonar la habitación cuando observó la fuerza con la que se movía la estructura.
Bajó por las escaleras de emergencia en medio de la desesperación de otros huéspedes, algunos de los cuales se cayeron en el camino durante la evacuación y se trataron de ayudar unos a otros en medio del pánico.
Tras salir del edificio, Vega Sacasa enfrentó el colapso de los servicios en la ciudad: falta de electricidad, interrupciones en las comunicaciones y cancelaciones aéreas.
Ya a salvo, les informaron a los huéspedes, que debido a que el hotel presentó grietas internas y externas, no podrían volver a ingresar.
Con apoyo de autoridades de la universidad que lo había invitado y de personal diplomático panameño, logró trasladarse al día siguiente desde Maracay hasta Valencia para tomar un vuelo de retorno a Panamá. En el recorrido, observó “árboles caídos”, puentes peatonales destruidos y daños en edificaciones.
El panameño aseguró que la experiencia le dejó una lección sobre cómo actuar frente a una emergencia. “El miedo te paraliza”, advirtió, al recomendar mantener la calma, pensar con racionalidad y activar las alertas sísmicas en los teléfonos. Aunque expresó alivio por regresar a Panamá, dijo que salió de Venezuela con sentimientos encontrados: “Estaba feliz porque regreso a mi país, pero también triste por la calamidad” que presenció.
Hizo un llamado a la solidaridad de los panameños y a acudir a los centros de acopio con ayuda como material para salvamento, guantes, mascarillas, cascos y otros implementos.

