A las 10:26 a.m. de este martes 27 de octubre, el Palacio Justo Arosemena se volvió a sacudir. Una réplica de magnitud 5.6 del terremoto del 9 de octubre pasado obligó a suspender la sesión de la subcomisión de Comercio y a desalojar el edificio de la Asamblea Nacional.
Hombres y mujeres que laboran en ese poder del Estado se aglomeraron en los pasillos del patio legislativo.
Diputados, asesores y funcionarios esperaron afuera a que pasara el susto. Nadie supo cuántas personas estaban ahí. Pero desde el pasado lunes en el país se repite una pregunta: si la planilla del Legislativo tiene 8,308 personas, ¿dónde están? ¿En qué oficinas trabajan? ¿Qué labores realizan?

Lea aquí: Planilla de la Asamblea Nacional tiene 8,308 funcionarios, según la Contraloría
Los 8,308 están en los registros de la planilla de la Contraloría General de la República, actualizados al 21 de octubre pasado. En la tarde del lunes y en medio del periodo de incidencias, la presidenta de la Asamblea, Shirley Castañedas, del oficialista partido Realizando Metas (RM), pidió la palabra para desmentir la cifra.
“La información siempre es mal dada al pueblo. Hablen la verdad como es”, dijo. Luego dio su propia cifra: 4,063 transitorios, 723 interinos, 3,323 permanentes y “200 eventuales más adicionales”.
Esas cuatro cifras suman 8,309, una persona más que el total de la Contraloría. Por tanto, se desconoce qué parte de la información está “mal dada”, puesto que la propia Castañedas la ha confirmado.
“Como lo sumes, el total es indignante, desproporcionado y vergonzoso”, escribió en X Leah Cedeño de Boersner, activista por la transparencia y que en los últimos años ha dado seguimiento a la planilla y al trabajo del Legislativo. “No importa qué tipo de planilla sea [transitoria o permanente]”, añadió.
El diputado José Pérez Barboni, del Movimiento Otro Camino (Moca), se pregunta en qué oficinas están esos funcionarios.
“¿Dónde metes a 8,300 personas? No hay cómo justificar esta cantidad de empleados dentro de la Asamblea Nacional”, recalcó.
Narró que en su despacho trabajan cinco personas. Incluso, detalló los cargos: un jefe de despacho, un asistente administrativo, un asesor legal, su asistente y un encargado de redes sociales.
Puso el dedo sobre las planillas de algunos de sus colegas. “Esto es ya gran empresa. Ellos son gran empresa, pero con nuestra plata”, denunció.
En mayo de 2025, cuando la Contraloría hizo pública la planilla de cada diputado, la lista la encabezaba Benicio Robinson, presidente del Partido Revolucionario Democrático (PRD). En ese momento, el diputado bocatoreño tenía 145 personas en su despacho, que le costaban a los contribuyentes $261,255 al mes.
Este martes, Robinson defendió esa nómina. En TVN afirmó que eso se debe a sus 40 años en el Legislativo.
“Imagínese que en cada año yo pueda lograr que el presidente nombre 20 o 30 personas, en los 40 años cuántas personas. El que acaba de llegar hoy no puede tener la misma cantidad que Benicio”, aseguró.
Recientemente, su copartidario Pedro Miguel González, exdiputado y exsecretario general del PRD, se quejó de que 60 personas que pertenecen a la planilla del diputado Crispiano Adames, expresidente de la Asamblea y miembro de la cúpula del PRD, no recibieron salario durante tres meses.

El año pasado, de acuerdo con la Contraloría, Adames tenía 63 personas a su cargo, lo que costaba al mes $122,850 en salarios.
En aquella época, el contralor Anel Flores anunció una auditoría y llevó una denuncia ante el Ministerio Público, pero se desconoce qué pasó. La planilla siguió creciendo.
Más que todo el Judicial
La planilla del Legislativo supera a instituciones mucho más grandes en funciones.
En mayo de 2026, según datos de la Contraloría, el Órgano Judicial, que tiene despachos y juzgados en todo el país, tenía 7,435 funcionarios, y la Procuraduría General de la Nación, 7,713.
El Ministerio de Gobierno, que administra el sistema penitenciario, tenía 4,926 personas a su cargo.

En tanto que la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) registraba apenas 188 funcionarios en septiembre.
Repartida entre los 71 diputados, la planilla equivale a 117 funcionarios por curul.
“En mi despacho trabajan solamente siete, así que no encuentro explicación alguna”, dijo el pasado lunes en el pleno la diputada Janine Prado, de la bancada independiente Vamos.
2,511 más en cinco meses
En mayo pasado, la Asamblea tenía 5,797 funcionarios, según la Contraloría, entre permanentes y eventuales. Desde entonces sumó 2,511.
De los 8,308 funcionarios actuales, la mayoría son eventuales: 4,985 en total; de esa cantidad, 3,188 tienen contrato desde el 1 de julio, el día en que Castañedas asumió la presidencia de la AN, con el respaldo del presidente José Raúl Mulino.
Otros 1,544 funcionarios aparecen registrados desde el 3 de agosto.
Castañedas atribuye esa concentración a que los contratos del personal transitorio se renuevan cada seis meses. “Anteriormente esa no era la práctica. Eso es ahora”, admitió en septiembre pasado ante la Comisión de Presupuesto.
La planilla de la Contraloría no distingue entre contratos renovados y nombramientos nuevos.
Mantener a ese personal cuesta $13.2 millones al mes, más de $158 millones al año, sin contar el décimo tercer mes ni las cuotas obrero-patronales.
El presupuesto de la Asamblea para 2026 se aprobó en $98.7 millones; a septiembre ya superaba los $194 millones por modificaciones, según la diputada Prado.
Parte de ese dinero salió del Ministerio de Salud: $17.1 millones, el 95% para pagar personal transitorio, informó este medio el 6 de octubre pasado.
“Allá afuera hay familias que perdieron todo con el terremoto”, dijo Prado en el pleno.



