La Villa Diplomática de Quarry Heights, en las faldas del cerro Ancón, es remodelada y ampliada. Los trabajos empezaron con la construcción de una piscina, una sala de reuniones y una cerca de concreto, pero esta última es objeto de cuestionamientos por parte de la Asociación de Residentes de Quarry Heights.
En una carta enviada al presidente de la República, Ricardo Martinelli, el pasado 19 de diciembre, los residentes critican la construcción de la cerca perimetral porque no cumple con las normas de ciudad jardín que rige en las áreas revertidas.
Los vecinos piden al Gobierno que cumpla la Resolución No. 139-2000 del 8 de agosto de 2000, mediante la cual se aprueban las normas especiales para mantener el carácter de ciudad jardín.
La construcción del muro es la mayor inquietud de los residentes, ya que alcanza los seis metros de altura, cuando la norma establece que “la cerca será hasta 1.50 metro de altura del suelo natural, cuando no esté construida con material vegetal”.
Así lo establece el artículo segundo, en su literal b.10, de la Resolución 139. “Solo se permitirá la definición de la propiedad, mediante cerca, si esta es de malla de alambre, madera, forja o vegetación, asegurando siempre la visión de ciudad jardín”, señala la resolución.
El amurallamiento de la mansión “contraviene” el reglamento de ciudad jardín y “contradice” los argumentos que utilizó la antigua Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) y el Gobierno para vender las casas de esa zona, señala la carta de la asociación de residentes.
Las especificaciones para la construcción de una cerca no solo están contempladas en la norma, también están en las escrituras públicas de las propiedades, que reciben los residentes.
Las autoridades hacen énfasis en cuanto al estilo, altura y materiales de las cercas perimetrales, reclaman los afectados.
Todo esto pensando en la libre circulación de los animales silvestres del área, lo que es de “suma importancia”, dado que Quarry Heights, y especialmente la Villa Diplomática, colinda con el Área Protegida y Reserva Natural de Cerro Ancón, indica la misiva.
“No entendemos cómo pudiera necesitarse construir semejante muro de protección, cuando la casa del administrador del Canal y el Edificio de la Administración del Canal no han ameritado dicha protección, ni están amuralladas”, señalan los quejosos.
Rimsky Sucre, presidente de la asociación, dijo que no es posible que a los residentes se les exija cumplir las normas, sin embargo, el Gobierno las incumple “olímpicamente”.
Carlos Orillac, director administrativo del Ministerio de la Presidencia, dijo que el muro es parte de la seguridad que el Gobierno debe ofrecer a las personas que visitan el país, toda vez que la villa es para recibir a mandatarios y personalidades importantes. Además, allí el mandatario realizará reuniones con los ministros de Estado.
Orillac informó que solo los trabajos de ampliación de la casa, que incluyen la piscina, el muro perimetral y la nueva oficina de reuniones, tienen un costo aproximado de 250 mil dólares.
Adicionalmente, a la mansión –que fue la residencia de los jefes del Comando Sur de Estados Unidos– se le realizarán trabajos internos de reparación, porque su infraestructura se encuentra muy deteriorada.
El director administrativo del Ministerio de la Presidencia informó que tan pronto se construya la piscina y la oficina de reuniones, se empezarán las labores de rehabilitación del inmueble, que es de madera.
Por su parte, Sucre consideró innecesaria la construcción de una alberca con fondos estatales. ¿Con qué propósito construyen esa piscina?, se preguntó.
La Asociación de Residentes, en la carta enviada al mandatario, se quejan también de que en las dos pasadas administraciones gubernamentales, la residencia fue utilizada para “bulliciosas fiestas y celebraciones privadas del más alto nivel Ejecutivo”.
Los residentes no solo manifestaron sus inquietudes al presidente Martinelli, sino que el pasado 23 de diciembre presentaron una denuncia en contra del responsable de la obra ante la Corregiduría de Ancón.
La denuncia está sustentada en las violaciones a la Resolución 139-2000, que rige la ciudad jardín.

