Imágenes captadas por diversos fotógrafos, que salieron a las calles el 20 de diciembre de 1989 para ser testigos de la invasión militar de Estados Unidos a Panamá, son exhibidas desde este 12 de diciembre en la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero.
Este 20 de diciembre se conmemoran 30 años de aquel histórico hecho y la Biblioteca Nacional empezó esta semana una serie de eventos alusivos a la fecha, entre ellos la exposición fotográfica.
“Esta semana empezó con talleres de investigación para adolescentes, en alianza con Guásimo Multimedia. Los jóvenes han tenido la oportunidad de consultar el amplio contenido hemerográfico, bibliográfico y audiovisual que reposa en esta institución sobre lo sucedido antes, durante y después del 20 de diciembre de 1989”, informó la biblioteca en su cuenta de Instagram.

Por su lado, Adrián Duff, del Círculo de Fotoperiodistas, recordó que la mayoría de los periódicos estaban cerrados, pero que a pesar de esto, algunos fotógrafos, incluso de agencias internacionales, por iniciativa propia salieron a cubrir los hechos.
Daniel Espinosa, quien para la época era corresponsal gráfico para la agencia Notimex, recordó que fue un momento difícil lo que se vivió y que no tenía palabras para describir lo que estaban sufriendo los residentes de El Chorrillo, uno de los lugares más afectados por la acción militar.

Duff comentó que se recopilaron archivos de diferentes fotógrafos, entre ellos los de Carlos Montúfar, quien laboraba La Prensa en ese momento y que también son exhibidas.
De igual forma, en la exposición se muestran fotos de los hechos de 1989, de los días posteriores y de algunas las actividades conmemorativas de los últimos 30 años y más actuales.
La Biblioteca Nacional ha organizado diversas actividades, como foros, conversatorios y documentales sobre la invasión.
Durante la operación denominada “Causa Justa” en la que se derrocó al dictador Manual Antonio Noriega, murió una gran cantidad de personas, número que hasta el día hoy no se ha podido precisar con certeza. Una de las víctimas fatales fue el fotógrafo español Juantxu Rodríguez, que cubría los acontecimientos.
