El pleno de la Asamblea Nacional se puso de pie para recordar a las víctimas del holocausto. Diputados, diplomáticos, miembros de la comunidad judía y representantes de organismos internacionales, entre otros, participaron en la sesión especial con la que Panamá conmemoró este 27 de enero el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto.
La jornada abrió con la lectura de la resolución que desde 2010 fija este recordatorio anual. Luego vino el minuto de silencio. El acto avanzó con la lectura del mensaje del secretario general de las Naciones Unidas, a cargo de la coordinadora residente en Panamá, Ana Graca.

Después, Simón Burnstein, sobreviviente del Holocausto, tomó la palabra desde el hemiciclo y narró su historia.
“Mi familia y yo fuimos testigos de la persecución (...). Conseguimos escapar corriendo por la calle. De repente, una muchedumbre corría y gritaba de un lado para otro. Nos dijeron que estaban quemando un depósito con judíos adentro. Fue horrible. Había judíos ardiendo en la calle. Eran atrocidades (...)”, narró.
Terminó con esta frase: “Que el mundo no se olvide de esta lección que nos dio el antisemitismo”.
Mattanya Cohen, embajador de Israel en Panamá, afirmó en su discurso que “la obligación de nuestra generación es seguir recordando, seguir educando y hacer todo lo posible para que el holocausto nunca más vuelva a ocurrir”. Además, manifes que “tenemos la responsabilidad de actuar contra las fuerzas del antisemitismo, la intolerancia, el racismo en cualquiera de sus formas”.
El embajador también advirtió que aún hoy hay quienes niegan la existencia del holocausto. Mencionó que comercios de la comunidad judía se han convertido en blanco de odio y consignas antisemitas. “Son asesinados únicamente por motivo de su fe y de su identidad”, añadió.

Recordó el “brutal” atentado terrorista ocurrido en Sídney, Australia, durante la pasada Janucá.
Janucá es una festividad judía, conocida como la Fiesta de las Luces, que recuerda la recuperación del Templo de Jerusalén y se celebra durante ocho días con el encendido de una menorá.
‘Fueron vidas...’
Después del embajador, tomó la palabra el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Herrera. Catalogó al holocausto como una de las lecciones más dolorosas y trascendentales de la historia.
“No fueron cifras, fueron vidas, fueron nombres, sueños, familias (...)”, narró.
Herrera terminó de hablar y, enseguida, el Legislativo escuchó los himnos de Israel y Panamá.
Tras la sesión, los asistentes se trasladaron al Salón Azul para la ceremonia de encendido de velas. Seis llamas marcaron el homenaje: niños, padres, madres, jóvenes, los Justos entre las Naciones y los sobrevivientes.


