Una queja contra la empresa Elektra Noreste interpuso ante la Defensoría del Pueblo la ciudadana T. Sánchez P., del sector de Espinar, provincia de Colón, al considerar que la distribuidora incurre en un abuso en contra de su seguridad.
Sánchez relató que la coordinadora administrativa de Elektra Noreste, Mélida Ramos, le indicó que si ella desea que se reubique un banco de transformadores eléctricos cercano a su vivienda, que pone en peligro la vida de su familia, debe pagar 24 mil 351 dólares con 73 centavos por la mudanza.
La petición de la quejosa tiene su precedente en el accidente que sufrió la joven kuna Nitalia Martínez, en septiembre de 2002, cuando un transformador explotó a la altura de su apartamento dejándole extensas quemaduras en su cuerpo.
A la sugerencia de la empresa, se le agregó que deberá contratar una empresa idónea para la reubicación del banco de transformadores bajo las recomendaciones de Elektra.
Al respecto, el defensor del Pueblo, Juan Antonio Tejada Espino, afirmó que a los usuarios del servicio eléctrico se les debe garantizar el acceso y su derecho a la vida e integridad a través de la adecuada idoneidad técnica y seguridad de las instalaciones existentes, y con la prestación de un servicio eléctrico de calidad.

