La luna llena se volvió anaranjada en la madrugada de ayer cuando la sombra de la Tierra cubrió un cuarto del satélite y avanzó, poco a poco, hacia el eclipse más total en los últimos siete años.
El acontecimiento empezó cerca de las 2:00 de la madrugada cuando la Tierra comenzó a ponerse entre el sol y la luna. La luna empezó a cambiar de color y pasó del reflejo pálido de la luz del sol al rojo cuando, desde el punto de vista terrestre, se movió de arriba hacia abajo. La cobertura total de la sombra terrestre duró unos 90 minutos y se pudo apreciar en Panamá.
