Allí están. Con sus paredes repletas de recuerdos de la época, con su carácter monumental y con sus balcones que aún reflejan el espíritu patriarcal de quienes allí vivieron.
Son las viejas casas de Bella Vista y La Exposición. Dispuestas a dar la pelea por seguir conservando su sitio en el paisaje urbano, pero su enemigo, el desarrollo inmobiliario, las acecha.
En los últimos años más de 20 edificaciones representativas de las primeras décadas de la República se convirtieron en polvo para dar paso a modernos y costosos edificios. La tarde del pasado 1 de enero, cuando la ciudad aún no se recuperaba de las celebraciones de Año Nuevo, las retroexcavadoras acabaron con un ejemplar característico de las mansiones de la época.
ESTILO
La casa de Domingo Díaz Arosemena, quien fuera presidente de Panamá entre 1948 y 1949. De sobrio estilo neoclásico, el viejo castillo estuvo ubicado desde 1929 en la esquina de Vía España y la calle Temístocles Díaz. Y como esta casa que se fue con todas sus historias, las pocas de ese estilo que aún quedan están en la mira de los inversionistas.
Jorge Alemán, de 97 años y quien vive desde hace 70 en su viejo inmueble de la calle Colombia, dice que todos los días llega alguien diferente a ofrecerle hasta un millón de dólares por su vivienda. "Mientras viva no la vendo", dice con voz clara y con la determinación del convencimiento absoluto.
Tiene razones para no hacerlo. Aparte de amar su chalé de ladrillos, piedras y madera petrificada, en su mente viven los paisajes de una Bella Vista de amplias calles y jardines enormes. "Aquí cerca vivía el general Corrioso, quien le prestó su finca a mi abuela Josefina Vallarino para que pasara su luna de miel cuando se casó con Adolfo Alemán Icaza, mi abuelo", cuenta.
La casa de la cual Alemán se siente orgulloso está construida en un terreno de 2 mil metros y su edificación le significó a la familia más de 60 mil dólares en aquella época.
Pepita Salvador, una española que desde hace 56 años vive en Panamá, está dichosa de residir en uno de los apartamentos de la casa 44-29, frente al parque Urracá. Aunque el inmueble ha sufrido transformaciones, guarda la esencia de palacio republicano. Allí vivió Ricardo J. Alfaro, quien gobernó Panamá entre 1931 y 1932.
‘BELLAVISTINO’
El arquitecto pariteño Samuel Gutiérrez, en su libro Arquitectura panameña; descripción e historia, cuenta que las primeras edificaciones de Bella Vista eran diseñadas con un concepto de gran amplitud y diversidad de ambientes. Era el estilo bellavistino que revela épocas de grandes acontecimientos sociales y políticos. "Los dormitorios con sus balcones, vestidores y baños eran verdaderos ambientes donde se llevaba una vida privada y un tanto autónoma", detalla.
Desde hace varios años se viene hablando de una ley que le daría a Bella Vista y a La Exposición el carácter de Conjunto Monumental Histórico. Esto evitaría que edificaciones con más de 50 años fueran demolidas. El proyecto, que entró en un letargo en los últimos meses, parece despegar por fin. Domingo Varela, director de Patrimonio Histórico, presentó ante la Comisión de Educación de la Asamblea un nuevo borrador que recoge las recomendaciones de la Junta Técnica de Planificación Urbana. Allí se plantea, por ejemplo, que el Consejo Municipal suspenda las demoliciones de estos inmuebles hasta que se discuta el proyecto. La iniciativa, que fue planteada por la Alianza Pro Ciudad, será trasladada a los representantes mañana, martes.
Así, inmuebles como la Procuraduría General de la Nación, antigua residencia de Belisario Porras, la Embajada de España, los archivos nacionales, la Basílica de Don Bosco, el Museo Afroantillano, y otras edificaciones con más de 50 años podrán garantizarse otros años más de vida.




