LUCKY GAMES, UNA EMPRESA QUE FUE FAVORECIDA CON UN CONTRATO DIRECTO EN 1996, EN EL CENTRO DE LA POLÉMICA

La ruta del dinero conduce hasta Pérez Balladares

La ruta del dinero conduce hasta Pérez Balladares
La ruta del dinero conduce hasta Pérez Balladares


Lucky Games S.A. es una sociedad que fue favorecida con una concesión directa para operar salas de máquinas tragamonedas durante el gobierno de Ernesto Pérez Balladares.

Los dignatarios de Lucky Games, a su vez, depositaron cientos de miles de dolares recibidos por la empresa en una segunda cuenta bancaria abierta por Shelf Holding Inc., un sociedad vinculada al ex presidente de la República (1994-99).

Carlos González Carrasquilla –presidente y supuesto accionista único de Lucky Games– es un total desconocido en la industria del juegos de azar. Igual ocurre con Samuel Camarena Valdez, quien lo sucedió en el cargo, y es el conductor de Enrique Pretelt, yerno de Pérez Balladares. Ambos fueron los que depositaron el dinero a la cuenta de Shelf Holding Inc., sociedad operada por una persona de extrema confianza del ex jefe de Estado: el argentino Ricardo Caputo.

Caputo trabaja para el ex presidente desde hace más de una década y realiza trámites bancarios en las cuentas personales de Pérez Balladares y su esposa, Dora Boyd. Durante la Presidencia del ex jefe de Estado, Caputo también manejó más de 200 mil dolares de los fondos discrecionales de la Presidencia, según datos a los que ha tenido acceso La Prensa.

Aparte de enviar dinero a través de Shelf Holding Inc. –que en los últimos años movió unos ocho millones de dólares por la banca–, Lucky Games envió fondos a otra sociedad vinculada con el “Toro”. Pérez Balladares prefirió no hacer comentarios ayer sobre el contenido de la investigación de La Prensa, pero, a través de su vocera, Catia Rojas, aclaró que “todo el proceso de privatización que incluyen las adjudicaciones y concesiones administrativas se realizaron con apego a la ley”.

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