La renuncia de la polémica rectora de la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi), Etelvina Medianero de Bonagas, continúa generando repercusiones dentro de la comunidad universitaria.
Esta vez, una docente titular vinculada al Movimiento Alianza Reforma Universitaria solicitó formalmente al contralor, Anel Flores, la suspensión de cualquier trámite de pago destinado a los vicerrectores de la institución, al argumentar que la salida de la máxima autoridad universitaria extingue el vínculo de confianza que sustentaba dichos nombramientos.
La petición fue presentada mediante una nota fechada el 9 de junio de 2026 en David, provincia de Chiriquí. En el documento se sostiene que los cargos de vicerrector son de libre designación y dependen directamente de la confianza de la persona que ocupa la rectoría.

Según la remitente, al hacerse efectiva la renuncia de Medianero de Bonagas el pasado 8 de junio, cesó automáticamente la condición jurídica que permitía la permanencia de estos funcionarios en sus cargos.
Sustento jurídico
Como fundamento de su solicitud, la docente cita el artículo 53 del Estatuto Universitario de la Unachi, que establece que los vicerrectores, junto con otras autoridades como el secretario general y los directores de institutos, ocupan cargos de libre designación y confianza del rector o rectora. La norma también señala que estas autoridades cesarán en sus funciones al concluir el período de quien las designó.
La nota argumenta que una interpretación literal de esta disposición conduce a la conclusión de que la vigencia de los nombramientos está condicionada a la permanencia del rector en funciones. En consecuencia, la renuncia de Medianero de Bonagas habría puesto fin al período y a la relación de confianza que sustentaba los cargos ocupados por los vicerrectores, por lo que cualquier actuación administrativa posterior carecería de respaldo legal.
Además, la solicitante advierte que continuar procesando salarios o emolumentos a favor de estas autoridades universitarias podría constituir una vulneración de las normas presupuestarias y administrativas vigentes. Por ello, solicita la intervención preventiva de la Contraloría General de la República para evitar posibles afectaciones a los fondos públicos y garantizar el cumplimiento de la ley.

La comunicación también fue remitida al presidente de la República, José Raúl Mulino; a la ministra de Educación, Lucy Molinar; a los estudiantes universitarios; a la Asociación de Profesores de la Unachi y a los medios de comunicación.
Los vicerrectores
La reorganización de la cúpula administrativa de la Unachi se produjo en cuestión de días tras la renuncia de la rectora. A su salida se sumó la dimisión de Jorge Bonilla de la Vicerrectoría Académica, lo que obligó a activar el mecanismo de sucesión dentro de la institución.
En ese proceso, Pedro González Beermann dejó la Vicerrectoría de Investigación y Posgrado para asumir la rectoría en calidad de encargado, mientras que Pedro Caballero, hasta entonces decano de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, fue designado vicerrector académico.
La universidad cuenta con cinco vicerrectorías en su estructura administrativa: la Vicerrectoría Académica, la Vicerrectoría de Investigación y Posgrado, la Vicerrectoría Administrativa, la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles y la Vicerrectoría de Extensión.

De acuerdo con planillas oficiales, los vicerrectores de la institución perciben un salario base de 7,296.68 dólares mensuales, al que se suma un sobresueldo de 2,726.74 dólares, para una remuneración total aproximada de 10,023.42 dólares al mes.


