La reforma del Reglamento Orgánico del Régimen Interno (RORI) de la Asamblea Nacional se fue diluyendo, poco a poco, en los pasillos de la Comisión de Credenciales, Reglamento, Ética Parlamentaria y Asuntos Judiciales, que preside la diputada de Realizando Metas (RM), Dana Castañeda.
Tras semanas de discusiones, intercambios y ajustes, el debate —que en un inicio prometía ser un trámite técnico— quedó en pausa, atrapado entre agendas cruzadas. Todo esto ocurre a un mes de que concluya el periodo de sesiones ordinarias del Legislativo.
El diputado Augusto Palacios, de la bancada Vamos y miembro de esa comisión, confirmó que la sesión prevista para avanzar en la aprobación del texto este miércoles no se realizó debido a la comparecencia de la ministra de Desarrollo Social (Mides), Beatriz Carles de Arango, en el pleno. No obstante, también advirtió cierta “falta de voluntad”.

“Entiendo que, producto de esta sesión —en la que sabíamos que íbamos a contar con la comparecencia de la ministra—, la mayoría de las comisiones no sesionaron”, explicó Palacios, al justificar la suspensión de la reunión en la que debía continuarse la revisión del reglamento interno.
Semana clave
El diputado aseguró que el proceso no se ha detenido y que la próxima semana será clave. “No tenemos fecha todavía para la otra semana, pero sin falta debería cerrarse con la aprobación en primer debate del texto único del reglamento interno de la Asamblea”, afirmó.
Según detalló, lo que resta es un trámite técnico, pero fundamental: la lectura y votación artículo por artículo. “Solamente hace falta que se lean los artículos y que se voten uno por uno. Son alrededor de 40 artículos que se están modificando y deben votarse nuevamente como texto único”, precisó.
La premura está marcada por el calendario legislativo. A la actual Asamblea le queda aproximadamente un mes de sesiones ordinarias, lo que obliga a acelerar el proceso para lograr el segundo y tercer debate.
En ese contexto, Palacios subrayó la necesidad de liderazgo desde la junta directiva para destrabar el proceso. “El presidente (Jorge Herrera) tiene que poner en práctica su liderazgo para que esto pueda salir en segundo y tercer debate durante ese mes”, sostuvo, recordando que el cierre del periodo legislativo suele estar marcado por la acumulación de proyectos.

Falta de voluntad
No obstante, reconoció que la voluntad política no es uniforme entre las distintas bancadas. “Yo pensaría que en algunos sectores hay voluntad, pero no en su totalidad, no en todas las bancadas”, dijo, al tiempo que reveló que ha escuchado objeciones dentro del propio oficialismo.
“Algunos compañeros oficialistas han dicho que no están de acuerdo con las modificaciones al reglamento de la Asamblea”, añadió, sugiriendo que el debate interno gira en torno a la percepción de que ciertos cambios podrían afectar privilegios existentes.
En ese sentido, Palacios defendió el espíritu de la reforma, negando que se trate de eliminar derechos, sino de ordenar el funcionamiento legislativo. “Pensarán algunos diputados que se les están tocando sus privilegios, y no es así. Si usted trabaja, tiene derecho a cobrar; si no trabaja, no tiene derecho a cobrar. Entonces, esos privilegios están fuera de orden”, enfatizó.
El diputado también destacó que las modificaciones apuntan a mejorar la eficiencia y la transparencia, aunque reconoció que no todos los cambios han prosperado. “Hay artículos, como la exoneración del impuesto de importación vehicular, que no se lograron modificar; eso se mantiene”, indicó.

A su juicio, el país merece, después de más de una década, un nuevo reglamento interno acorde con las demandas ciudadanas.
Los cambios
Entre los puntos que generaron mayor tensión y que fueron aprobados, mencionó el artículo sobre descuentos salariales a los diputados que se ausenten sin justificación. Otro de los aspectos que levantó “bastante pasión”, según el diputado, fue la propuesta para que los proyectos de ley sean debatidos en orden cronológico. “Logramos el consenso para que los proyectos se atiendan en el orden en que fueron presentados”, indicó.
Palacios destacó, además, un avance relacionado con los plazos para conformar e instalar las comisiones. Explicó que la reforma establece un máximo de 10 días hábiles para conformarlas y cinco días adicionales para su instalación formal. “Si en 10 días no hay consenso, tiene que llevarse sí o sí a votación”, precisó.
Actualmente, el reglamento no fija plazos específicos, lo que —según recordó— provocó este año un retraso de alrededor de 35 días en la instalación de las comisiones.

