Flor Mizrachi Angelflor@prensa.comEl Museo de Arte Contemporáneo realiza desde 1962 una subasta anual de obras contemporáneas para recolectar fondos para mantener vigentes sus programas.
La diferencia es que este año los organizadores de Casa Cor, actividad en la que se fusionan la arquitectura, el diseño, las artes aplicadas y las artes visuales, cedieron un espacio dentro de sus instalaciones para exhibir las obras y realizar la subasta.
Hasta este año, las obras podían ser vistas por los posibles compradores únicamente el día de la subasta, y solo en ese momento podían hacer sus ofertas. Ahora las obras están en exposición desde la inauguración de Casa Cor (9 de junio), hasta el 16 de julio, día en que tendrá lugar la subasta. Además, se pueden dejar las ofertas con antelación.
María Fábrega, directora ejecutiva del Museo de Arte Contemporáneo, dijo que hay 67 obras: siete esculturas, dos tallas coloniales provenientes de Bali, y pinturas de artistas panameños y latinoamericanos.
ARTISTAS
Entre los pintores latinoamericanos están el hondureño Armando Lara, los peruanos Benito Cerna y Eduardo Tokeshi, el italiano Giancarlo Puppo, la argentina Delia Cugat y el colombiano Alberto Granja, y entre los escultores, el también colombiano Armando Granja y la peruana Jessica Schneider.
En tanto, entre los panameños se encuentran artistas reconocidos como Eduardo Navarro, Guillermo Trujillo, Alexis Benalcázar, Coqui Calderón, Isabel de Obaldía, Emily Zhukov, Anabella de Vallarino, Ignacio Esplá y Tabo Toral.
Este año la participación de los jóvenes talentos también aumentó. En esta ocasión participarán Susana González Revilla, Thanyo De Freitas, Cristóbal Allende, Verónica Vallarino y Pascual Rudas.
Incluso Brooke Alfaro, que había dejado la pintura para enfocarse en el videoarte, retomó los pinceles para participar en la subasta.
Algunos de ellos, explicó Fábrega, donaron sus obras para que los fondos que se recolecten sean usados para el desarrollo de “Educarte los niños unidos por el arte”.
Este es un programa educativo que desarrolla el Museo de Arte Contemporáneo para promover la participación artística de niños que puedan patrocinar a otros niños, y así, sin importar la procedencia, se unan por el arte.
El camino hacia un templo para el arte
En 1962, año de su fundación, el Instituto Panameño de Arte (Panarte), al que pertenece hoy el Museo de Arte Contemporáneo, funcionaba en locales alquilados. Además de exhibiciones de arte, presentaba obras de teatro, conciertos y películas de directores famosos. En ese entonces no contaba con instalaciones propias, pero ello no fue obstáculo para que presentara un gran número de exposiciones de reconocidos artistas panameños y latinoamericanos, recibiendo como donación una obra de cada expositor. De esta forma se fue creando una valiosa colección.
En 1983, la directiva de Panarte decidió buscarle paredes propias a la colección.
Comenzó una campaña para recolectar fondos. Así, muchas personas y empresas, conscientes de la necesidad de promover el arte, confiaron en la visión de los directores de Panarte. Con sus aportes y con un préstamo de la Caja de Ahorros, se logró comprar y remodelar el antiguo templo masónico situado en Ancón, en las áreas revertidas. De esta manera se logró dotar de un lugar propio a la colección permanente y se creó el Museo de Arte Contemporáneo.

