Un tercer grupo de diputados de la Asamblea Nacional partió a Taiwán para atender una invitación del gobierno de ese país entre el 6 y el 10 de julio.
Se trata de legisladores de distintas fracciones parlamentarias. Roberto Zúñiga, Luis Duke, Lenín Ulate y Yarelis Rodríguez, de parte de Vamos. Por el Partido Panameñista viajó Medín Jiménez, mientras que Orlando Carrasquilla, de Cambio Democrático, completa el grupo.
En un comunicado divulgado por los diputados de Vamos, se aseguró que renunciaron al uso de viáticos y del pasaporte diplomático, por lo que, según afirman, el viaje no representa ningún gasto para el Estado.
Durante la visita, los legisladores sostendrán encuentros con la vicepresidenta Bi-khim Hsiao, el canciller Lin Chia-lung y el presidente del Yuan Legislativo, Han Kuo-yu. La agenda incluye, además, visitas a proyectos de cooperación en tecnología, salud, puertos e infraestructura.
Los viajes anteriores
Esta es la tercera misión legislativa a Taipéi en el actual quinquenio. El primer grupo, integrado por ocho diputados, viajó en noviembre de 2025: Ernesto Cedeño y Betserai Richards, de Seguimos; Ronald De Gracia, de Realizando Metas; Yamireliz Chong, Eduardo Gaitán y Jhonathan Vega, de Vamos; y Julio De la Guardia y Manuel Cohen, de Cambio Democrático.
El segundo grupo partió el 31 de enero de 2026 y regresó el 7 de febrero. Lo encabezó José Pérez Barboni, del Movimiento Otro Camino, acompañado de Neftalí Zamora y Jorge González (Vamos), Alaín Cedeño (Realizando Metas), Néstor Guardia (PRD) y Francisco Brea (Partido Panameñista).

Ese viaje también se justificó con un discurso económico: explorar la industria de los semiconductores y un eventual rol de Panamá como centro de ensamblaje y distribución.
Ambas giras provocaron el rechazo del presidente José Raúl Mulino y del canciller Javier Martínez-Acha. Antes del segundo viaje, el Ejecutivo emitió un comunicado, el 26 de enero, en el que se deslindó de la misión, recordó que la conducción de la política exterior es una atribución constitucional exclusiva del presidente y reafirmó el compromiso de Panamá con el principio de “una sola China”.
Cualquier contacto internacional promovido por diputados, advirtió, no es vinculante para el Estado panameño.
Nueve décadas de relaciones
Panamá y Taiwán sostuvieron relaciones diplomáticas por más de nueve décadas, hasta junio de 2017, cuando el gobierno de Juan Carlos Varela rompió con Taipéi para establecer relaciones con la República Popular China, que reclama la isla como parte de su territorio y rechaza los contactos oficiales de otros gobiernos con las autoridades taiwanesas.
La delegación compartió cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censo, que explican que Taiwán se mantiene como el mayor inversionista asiático en Panamá y uno de los principales orígenes de inversión extranjera directa del país. El comunicado añade que en 2025 Taiwán fue el segundo mercado de destino más importante para las exportaciones panameñas, con un valor cercano a los $93 millones.
Los diputados justificaron el viaje en la necesidad de diversificar las fuentes de la economía panameña y explorar alianzas en sectores de alto valor agregado, como los semiconductores, industria en la que Taiwán es líder mundial. Argumentaron que más de 100 países mantienen relaciones diplomáticas con la República Popular China y, al mismo tiempo, sostienen vínculos comerciales con Taiwán a través de oficinas de representación.
“Panamá, como nación soberana, tiene tanto el derecho como la responsabilidad de aprovechar la relación histórica que construyó con el pueblo taiwanés, sin que ello contradiga sus relaciones diplomáticas actuales”, se lee en el comunicado.
Los diputados reafirmaron su compromiso de explorar “todas las vías posibles” para atraer inversión, tecnología y cooperación que “beneficien directamente a los panameños”.
