FENÓMENO. PROLONGADA SEQUÍA Y ABUNDANTE LLUVIA.

Los trastornos del clima

Los trastornos del clima
Los trastornos del clima

Los efectos del fenómeno de la Niña han trastornado el cambio de las estaciones climáticas en el país.

Panamá, que tradicionalmente es un país con abundante agua de lluvia, este año fue afectado por una inusual prolongada estación seca, al punto de secar los lagos donde operan las mayores centrales hidroeléctricas y obligar al Gobierno a modificar horarios y tomar medidas de ahorro energético.

La crítica situación de falta de agua provocó que la central Fortuna -una de las mayores generadoras- bajara su producción energética.

De sequía a inundaciones

Después de pasar por una sequía que puso a la población a tomar medidas de ahorro energético, el 29 de mayo, casi finalizando el mes, se produjo un cambio extremo. Torrenciales aguaceros provocaron inundaciones en diferentes puntos del interior del país y en la ciudad de Panamá.

La provincia de Bocas del Toro, una de las más afectadas por las lluvias, quedó incomunicada por un deslizamiento de tierra. El 30 de mayo, un aguacero de más de 40 horas dejó incomunicadas a 50 fincas de producción agrícola en la provincia de Chiriquí con las consiguientes pérdidas económicas para los productores.

En la ciudad de Panamá, varias fueron las áreas inundadas.

Explicaciones científicas

Para Berta Alicia Olmedo, meteoróloga de Hidrometeorología de la Empresa de Transmisión Eléctrica, este año se dio un retraso de una o dos semanas en la entrada de la estación seca, y una transición corta entre la estación lluviosa.

Según la funcionaria, "pudo haber una influencia de la etapa de debilitamiento del fenómeno de la Niña".

En ello coincide su colega Annette Quinn, quien asegura que los cambios extremos son conocidos como variabilidad climática, que pueden ser afectados por el fenómeno de la Niña y no tienen que ver necesariamente con el cambio climático.

Ello provocó que este año, la estación seca fuera más marcada que en años anteriores y la llegada del invierno se sintiera con mayor fuerza.

Pero en promedio los valores climáticos se mantuvieron similares a los de otros años, aseguran los expertos meteorólogos.

Por ejemplo, con las primeras lluvias, la estación meteorológica de Hato Pintado registró 196.4 milímetros de lluvia, cuando el promedio histórico acumulado es de 274, "lo que no marca una distancia tan grande", según los expertos.

En la estación meteorológica de Tocumen el promedio de lluvias registrado fue de 404 milímetros, mientras que el acumulado es de 232 milímetros.

En cuanto a las temperaturas registradas, tampoco sobrepasaron los récords históricos de 1998, recordó Olmedo.

"Sin embargo, el alto grado de humedad crea una sensación térmica que acentúa los climas y fue por eso que se sintió un calor sofocante", explicó.

Pero lo cierto es que hoy nadie duda de que la estación lluviosa está instalada y que se esperan las precipitaciones normales de la temporada.

El mes de mayo, que comenzó con el llamado al ahorro de energía por la escasez de lluvia, terminó con un llamado de las autoridades a tomar las precauciones necesarias ante las posibles inundaciones típicas de la época lluviosa.

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