UN RECORRIDO POR METRO BUS

Un trayecto de calles estrechas y quejas

Usuarios de las nueve rutas del Corredor Sur y dos del Corredor Norte viajan a diario en el nuevo sistema. Unos lo critican y otros lo prefieren.

Un trayecto de calles estrechas y quejas
Un trayecto de calles estrechas y quejas

A solo dos días de cumplirse cuatro meses de que empezara operaciones en la capital el nuevo sistema de transporte masivo Metro Bus, los problemas siguen siendo los mismos.

Esta realidad fue constatada por un equipo periodístico de este diario, durante siete días, en los cuales hicieron viajes en cada una de las nueve rutas del Corredor Sur y dos del Corredor Norte.

En Torrijos-Carter el recorrido se inició a las 6:07 a.m., cuando el bus empezó a transitar a lo interno de la barriada, pasando por Cerro Batea hasta llegar a San Isidro, que fue donde el Metro Bus comenzó a llenarse.

En la policlínica Generoso De La Guardia subió un pasajero con su hija, pero no pagó por ella, por lo que el conductor dijo que el niño que no paga no puede ocupar puesto. El hombre cargó a su pequeña, mientras decía que no tenía dinero para pagar $1.25 más.

El conductor dio muestras de su destreza en el manejo cuando, en cada esquina o al encontrarse con un bus similar, hizo milagros para pasar, debido a la estrechez de las calles. En la parte de atrás del vehículo, donde no hay de dónde sujetarse, iba sentada una joven. “Estar aquí provoca vértigo”, dijo.

En cada curva, bajada o subida, o con cada frenazo los pasajeros se vuelven a acomodar en sus sillas. “Me deslizo en el asiento”, comentó una señora.

El viaje por el Corredor Norte hasta la terminal de Albrook es rápido: 44 minutos. Al bajarse, uno de los pasajeros que iba en la última fila dijo en tono molesto: “el aire ni se sentía”. La mejor evidencia era su camisa empapada de sudor.

En Santa Librada, el viaje duró una hora y empezó a las 6:30 a.m., cuando el autobús salió de la piquera con cuatro pasajeros. A lo largo del recorrido, el transporte se llenaba, pero el ingreso al bus demoraba un poco porque los usuarios no llevaban en la mano el pasaje: $1.25.

Mientras, otros usuarios preferían dejar pasar el bus blanco y esperar el “diablo rojo” de corredor.

Sin embargo, Carlos Morales, usuario diario de la ruta, calificó el sistema como excelente si se compara con el servicio anterior, debido a que no hay que esperar que el bus se llene para empezar el recorrido.


LAS MÁS LEÍDAS

  • Cepanim: MEF comenzará entrega a beneficiarios desde el 15 de junio. Leer más
  • La pandemia como excusa: cheques sin justificación, obras fantasma; adónde se fue la plata de la descentralización. Leer más
  • Estudio identifica a Darién como epicentro del virus Oropouche en Centroamérica. Leer más
  • Comisión de Educación pide a Lucy Molinar aclarar creación de nuevas universidades. Leer más
  • El Minsa hace compras a empresa que estuvo vinculada al ministro Fernando Boyd. Leer más
  • El último presupuesto de la rectora de la Unachi: solicita $118.8 millones para 2027. Leer más
  • Declaran causa compleja la investigación contra Héctor Brands. Leer más