MEDIOS. GUIONES CON MARCADA SAñA Y CRUELDAD SE MASIFICAN.

La ‘ultraviolencia’ virtual y popular

La ‘ultraviolencia’ virtual y popular
La ‘ultraviolencia’ virtual y popular

Una vez ganado el combate, Kung Lao, protagonista del videojuego Mortal Kombat, lanza su sombrero al piso y este se convierte en una filosa sierra que corta en dos a su contrincante.

Inconforme con ganar el combate, Kung se anima a tomar con cada una de sus manos las partes desmembradas de su rival, y las levanta en señal de triunfo. Sonríe.

La escena se puede experimentar en la última edición de esta saga de videojuegos elaborada para las consolas PlayStation 3 y Xbox 360. En ellos, el realismo de los gráficos y la violencia extrema del argumento sorprenden a primera vista.

Para la empresa Midway Games, creadora de este título cuya primera edición salió al mercado en 1992, la violencia ha sido bastante rentable.

En los últimos 19 años ha elaborado 19 ediciones distintas con los protagonistas de este juego de artes marciales.

Mientras tanto, la televisión ha transmitido tres series basadas en la saga, y dos películas sustentadas en el guión del juego, que fueron estrenadas a mediados de la década de 1990.

Midway es solo uno de los eslabones de la industria de los videojuegos, que en el mundo generó ventas totales por 80 mil millones de dólares durante el año 2009.

El comportamiento de los personajes de Mortal Kombat es calificado como “ultraviolento”, término utilizado por primera vez en 1962 por Anthony Burgess en su libro La naranja mécanica. La obra fue llevada a la gran pantalla por el director Stanley Kubrick en 1971.

El término inventado por Burgess hace referencia a la extrema crueldad y saña del ser humano al momento de cometer actos violentos.

Desde mediados de la década pasada, las salas de cine han sido vitrinas para un público que ha colmado las butacas en busca de títulos que muestren este proceder degradante del ser humano.

Una de las cintas más recientes que abordan este género es A Serbian Film, dirigida por el cineasta serbio Srdjan Spasojevic.

Las escenas son de tal crudeza, que la fiscalía de Barcelona, España, abrió un proceso judicial contra Ángel Sala, director del Festival de Cine de Sitges, por haber proyectado esta película durante dicha competencia.

A pesar de que el género usado pertenece a ficción, dos escenas motivaron la apertura de la investigación por parte de la fiscalía.

Se trata de dos planos donde el protagonista, un actor pornográfico retirado al que le dan la oportunidad de protagonizar un particular reality show, mantiene relaciones sexuales con menores de edad.

El juego de cámaras y la utilización de muñecos, que a primera vista parecen bastante reales, llevaron a las autoridades españolas a pensar que se trataba de un caso de pornografía infantil.

Paradójicamente, la investigación de la fiscalía le ha dado más popularidad a esta película hasta el momento exhibida en 10 festivales internacionales.

Otro ejemplo del comportamiento ultraviolento en el cine es la película de ficción estrenada en el año 2009 The Human Centipide, cuyo trailer en el portal de videos Youtube ha sido visualizado por 8.5 millones de personas.

Dirigida por el holandés Tom Six, la película trata sobre un científico que captura a tres turistas para “reensamblarlos” y convertirlos en “una sola mascota”.

Tal ha sido el éxito de la película en todo el mundo, que el director ya tiene un contrato para filmar la segunda y tercera parte de este filme.

La masificación de internet y el morbo del ser humano contribuyen a que sigan proliferando los contenidos ultraviolentos. La universalidad de la red permite que estos sean gratis y estén a solo un clic de distancia.

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