Un escándalo, materializado al principio como un intento de feminicidio, mantiene en vilo a Bolivia desde la semana pasada, cuando fue detenido el principal sospechoso de un fallido atentado criminal: Fernando Cerimedo, uno de los principales asesores del presidente boliviano Rodrigo Paz.
Cerimedo es investigado por ser el presunto autor intelectual del intento de homicidio de su pareja, la abogada boliviana Nadia Beller.
Pero las investigaciones en Bolivia están estremeciendo gran parte de América Latina, sobre todo en las entrañas de gobiernos de extrema derecha, donde Cerimedo alcanzó influencia indiscutida, incluso de la mano de socios que también han llegado a Panamá intentando hacer lobby, algunas veces con éxito.
La noticia del arresto de Cerimedo ha sido reportada, incluso, por los medios británicos BBC y The Guardian, además de otros influyentes, como Al Jazeera, Chicago Tribune, RTVE e innumerables medios televisivos y digitales de Estados Unidos, Suramérica y Europa, dada la cercanía del operador político con los movimientos de la derecha radical del continente y europea.
Argentino, pero residente en La Paz, Bolivia, Cerimedo coordinó la agenda del presidente boliviano durante la celebración en Panamá –en enero pasado– del Foro Económico Internacional, organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF). Además, acompañó a Paz a Estados Unidos, donde se reunió –en marzo pasado– con Donald Trump en el marco de la creación del Escudo de las Américas, iniciativa en la que también estuvo presente el presidente panameño José Raúl Mulino.
Cerimedo no solo ha acaparado la atención en Bolivia, sino también en los países donde ha tenido un rol en las elecciones, como su natal Argentina y Brasil, donde asesoró en la campaña del actual presidente, Javier Milei, y la del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, donde dejó una huella que aún lo persigue.

El operador político argentino es investigado en Brasil, en calidad de acusado, ya que la Policía lo señaló como parte de una intentona golpista –en enero de 2003–, proceso este en el que también fue investigado Bolsonaro, quien resultó condenado a casi 30 años de cárcel.
Cerimedo ha sido mencionado, al menos, 66 veces en la investigación de 884 páginas que hizo la Policía Federal brasileña, que lo responsabiliza de divulgar noticias falsas sobre las elecciones brasileñas de 2022, que provocaron la desconfianza del electorado, que terminó en un intento de golpe de Estado. Su trabajo en las redes sociales, de acuerdo con la investigación, influyó sobre cientos de miles de brasileños que terminaron creyendo que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva no había ganado de forma legítima los comicios de 2022.
A su vez, Cerimedo participó en 2023 en la campaña de Milei, mediante asesoría en comunicaciones y estrategia electoral. “Si bien negaba entonces que su especialidad fuera la desinformación política, admitía tener miles de trolls para influir en los algoritmos y alterar la relevancia de temas en redes sociales o plataformas digitales”, reportó BBC News.
“Hacemos campañas negativas”, dijo Cerimedo al diario argentino La Nación en aquella campaña, y explicó que eso consiste en divulgar de manera incisiva información perjudicial sobre candidatos rivales.
El acuerdo
Los contactos de Cerimedo también alcanzan a un viejo consultor y lobista con vínculos en Panamá y Washington: Damian Merlo, uno de los presuntos arquitectos de la fuga de los hijos del expresidente Ricardo Martinelli de Estados Unidos, cuando eran investigados en 2020 por el FBI.
En esa ocasión, en un vuelo privado, los hijos del exgobernante intentaron aterrizar en Panamá, pero la pretensión se frustró luego de que las autoridades locales negaron el permiso para aterrizar, en medio de la pandemia de la covid-19.
Fue en septiembre de 2023 cuando Merlo y Cerimedo suscribieron un memorándum mediante el cual la empresa del primero (Latin America Advisory Group – LAAG) se asoció con la de Cerimedo (Numen Advisors). LAAG se comprometía a colaborar en la campaña electoral de Milei y ofrecía servicio de relaciones públicas y asesoramiento estratégico; proponía un acercamiento con medios estadounidenses a través de artículos de opinión y apoyo político.
Merlo también ofrecía la creación de relaciones con Washington. Ello incluía una revisión de la postura del Congreso sobre la campaña de Milei; comunicaciones con miembros clave del Congreso y el Senado, con especial énfasis en miembros del Comité de Relaciones Exteriores; acercamientos con renombrados think tanks de Estados Unidos, así como ayuda para organizar una visita a Washington como presidente o como candidato.
Merlo llegó, incluso, a fotografiarse con Milei, como también lo ha hecho con el embajador de Panamá en Washington, José Miguel Alemán, o cuando vino a Panamá a la toma de posesión de Mulino, invitado por la nueva Administración. Merlo es conocido por su cercanía al Partido Republicano, del que es miembro la actual administración en Washington.
Las acusaciones
Cerimedo tendrá que pasar los siguientes 180 días detenido de forma preventiva.
Los fiscales, además de intento de feminicidio, le han abierto una investigación por supuesta legitimación de ganancias ilícitas, violencia intrafamiliar, enriquecimiento ilícito y ahora se le investiga por su presunta protección de vuelos ligados al narcotráfico.
Tal como reporta la BBC News, Cerimedo ha pasado en un santiamén de ser un influyente consultor de líderes de derecha en América Latina a ser un detenido, acusado de haber contratado a sicarios para que asesinaran a su expareja, quien, además, al momento del atentado, estaba embarazada.
Fueron tres disparos contra la mujer, pero no hubo daño severo a sus órganos y en este momento está fuera de peligro y dada de alta del hospital a donde fue llevada tras el atentado. Mientras tanto, Cerimedo fue detenido en la madrugada del día siguiente del fallido asesinato, justo cuando estaba a punto de abordar un avión que lo llevaría a Buenos Aires.
La víctima dijo desde la clínica donde se recuperaba que sospechaba que Cerimedo trató de “deshacerse” de ella, y que no era la primera vez que la había agredido. Pero, además, Beller aseguró que él le habría mencionado aparentes hechos de corrupción en Bolivia y Argentina que incluyen a la hermana del presidente Milei.
Beller reveló que, tras los disparos que recibió, fingió su muerte en el lugar de la agresión, porque, de lo contrario, los dos sicarios –disfrazados de repartidores de comida– la habrían rematado. También dijo a medios bolivianos que el gobierno de su país es “el principal interesado” en silenciarla, al mismo tiempo que aseguró tener evidencias de negociados del presidente Paz y de su familia; que tiene pruebas y que está dispuesta a testificar con ciertas garantías.
Por ejemplo, la víctima del atentado mencionó que hubo negociados con la distribución de combustible, venta de oro y pagos irregulares a diputados de oposición para la aprobación de leyes.
Por su lado, los fiscales, tras allanamientos a inmuebles de vinculados a Cerimedo, encontraron dinero, dispositivos electrónicos y hasta un vehículo oficial, a pesar de que él no ocupa cargo oficial alguno.

La defensa de Cerimedo asegura que su cliente es inocente y hasta argumentó que Beller armó un autoatentado en el que por poco pierde la vida –con el objetivo de desestabilizar el gobierno del presidente Paz.
Revés tras revés
Pero, contrario a lo que alegan los defensores del argentino, las pruebas contra su cliente se siguen acumulando. Han circulado, por ejemplo, capturas de pantalla de mensajes, supuestamente del teléfono de Cerimedo. En uno de estos se leía: “No digas a nadie. Pero nos vendió la amiga de Enrique, ¿te acordás? La Nadia. O la eliminamos ya o estamos jodidos. ¿Conoces a alguien que pueda hacer el trabajo?”.
La información sobre esta supuesta comunicación del acusado fue confirmada por el abogado de la víctima, Jerjes Justiniano.
Un medio de La Paz también difundió un informe del Instituto de Investigaciones Forenses de Bolivia que da cuenta de presuntas conversaciones entre Cerimedo y un tal E.C.H., quien se presume que sea el intermediario entre él y los sicarios.
Los mensajes sugieren una coordinación previa al ataque y el relato de cómo se desarrolló el intento de homicidio y el momento en que Beller recibió los disparos, así como fotografías de la escena del atentado poco después del atentado.
“Hermano, en este momento le dispararon”, dice uno de los mensajes, a las 20:54 del lunes 17 de agosto, fecha de la agresión. Horas después, Cerimedo fue detenido por la Policía en el aeropuerto de Viru Viru, con lo cual se impidió que saliera del país.
Jake! You have my number. Don’t mix me up in this stuff.
— Damian (@Damianmerlo) August 25, 2026
Can you also please spell my name right? And at least use my @damianmerlo handle…
Desde entonces, el influencer argentino, supuesto periodista y operador político y electoral es objeto de un riguroso escrutinio público, incluso, en Estados Unidos, donde su exsocio –Damian Merlo– parece importarle poco su suerte, tras comentar con sorna en X, refiriéndose a los comentarios que lo vinculan con Cerimedo: “Al menos usen mi @damianmerlo así me dan más visibilidad y me hacen más propaganda gratis:) – Gracias”.


