Sherina Latorraca, la cuestionada directora de Asesoría Jurídica de la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP), figura en la planilla de otra entidad del Estado, ocupando un cargo de alta jerarquía, aunque con el estatus de “licencia con sueldo”.
Su madre, la presidenta del Tribunal Administrativo de Contrataciones Públicas (TACP), Zaira Santamaría de Latorraca, había advertido que Sherina, antes de ingresar a la DGCP, trabajó en el Instituto Nacional de Formación Profesional para el Desarrollo Humano (Inadeh). Hasta febrero pasado, aparecía en la planilla del Inadeh.
Lo que no dijo Santamaría es que su hija seguía vinculada a otra entidad del Estado: la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV), como funcionaria en “licencia sin sueldo”.
¿Mentiras y medias verdades?
El pasado 24 de agosto, ante la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional (AN), la presidenta del TACP aseguró que había consultado a la Procuraduría de la Administración y a la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (Antai) sobre un posible conflicto de interés relacionado con la designación de su hija Sherina en la DGCP.
Luego se supo que lo que contó Santamaría no fue así: la procuradora Grettel Villalaz afirmó que no fue consultada y la Antai reaccionó iniciando una investigación sobre el alegado conflicto de interés.
Pero ahora, dos días después de aquella intervención en la Comisión de Presupuesto, hay otra afirmación de Santamaría bajo escrutinio.
Ante los diputados, la presidenta del TACP dijo que Sherina, antes de ser contratada en la DGCP, trabajó en el Inadeh. Contó que cuando su hija le comentó que tenía una propuesta para laborar en la DGCP, le recomendó esperar mientras ella realizaba las -supuestas...- consultas a la Antai y a la Procuraduría de la Administración.

“Cuando me lo dijo, le dije ‘antes de aceptarlo, voy a hacer estas consultas’. Y, en efecto, las hice en aras precisamente de la transparencia y de la buena marcha y el buen nombre nuestro”, relató Santamaría.
Acto seguido, se refirió al empleo que, según ella, tenía entonces su hija: “Ella estaba en el Inadeh”.
Registros oficiales
Los registros oficiales dan cuenta que Sherina Latorraca sí laboró en el Inadeh. Hasta febrero pasado aparecía en la planilla como jefa de la Oficina de Asesoría Legal.

También figura en los registros de la SMV, donde ocupa el cargo de subdirectora ejecutiva institucional, con estatus de licencia sin sueldo. Así se mantiene hasta el día de hoy.
Tanto en el Inadeh como en la SMV tenía un salario de $3,500 mensuales. A la SMV ingresó el 2 de febrero de 2021 y se le concedió la licencia en agosto de 2024. Y, precisamente, fue a partir del 1 de agosto de 2024 que se registró su ingreso a la planilla del Inadeh.
A la DGCP, donde tiene un salario también de $3,500, ingresó en abril pasado.
Los registros también dan cuenta que Sherina Latorraca trabajó en la Defensoría del Pueblo. En 2009 se desempeñó como oficial de Derechos Humanos.

El conflicto
El posible conflicto de interés surge de la relación funcional entre el TACP y la DGCP: aunque son organismos autónomos, el Tribunal debe conocer los recursos de apelación contra determinadas resoluciones de la Dirección, incluidas aquellas que imponen multas a servidores públicos. El TACP También debe resolver los reclamos que la Dirección no atienda dentro del plazo establecido por la ley.
En ese escenario, Sherina Latorraca, como directora de Asesoría Jurídica de la DGCP, tiene entre sus funciones emitir los criterios legales que sustentan las resoluciones y otras decisiones administrativas de la institución. Esas decisiones pueden, a su vez, ser revisadas por el Tribunal que preside su madre.


