Los funcionarios de la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi) siguen afrontando problemas con el pago de sus salarios. Esta quincena aún no han cobrado y desconocen cuándo se hará efectivo el desembolso, mientras la administración saliente continúa otorgando nuevas permanencias a funcionarios de la institución.
El rector electo de la Unachi, Absel Navarro, confirmó que los funcionarios todavía no han recibido el pago y explicó que fue informado de que, mientras no se revisara el proceso de otorgamiento de permanencia al personal, no se procedería con la acreditación de los salarios. “Eso fue lo que se me informó”, dijo Navarro, quien asumirá formalmente la rectoría el próximo lunes 31 de agosto.
El retraso en el pago ocurre a pocos días del cambio de administración y en medio de los cuestionamientos por las permanencias otorgadas durante los últimos días de la gestión saliente, encabezada por Pedro González.
La decisión contempla beneficiar a unos 100 funcionarios, pese a que más de 300 cumplirían con los requisitos para obtener la permanencia. Este derecho fue establecido mediante la Ley 292, aprobada en 2022, pero no se aplicó de manera general durante los 13 años en que Etelvina Medianero de Bonagas estuvo al frente de la universidad.
Mientras los funcionarios esperan el pago de la quincena, el proceso de incorporación de personal no se ha detenido. Navarro señaló que las acreditaciones continuaron durante el jueves y viernes, aunque en menor volumen.
El rector electo dijo desconocer cuántas personas han sido incorporadas hasta ahora, debido a que la actual administración mantiene el control de esos procesos. La situación añade presión al cambio de mando, en momentos en que la universidad también enfrenta dificultades para cumplir con sus compromisos financieros.
El plan
Ante el retraso en el pago, Navarro tenía previsto reunirse este viernes con su equipo para definir las acciones que emprenderán a partir del lunes. El encuentro estará enfocado, entre otros asuntos, en revisar la situación presupuestaria de la universidad y las condiciones en que recibirá las finanzas de la institución al asumir el cargo.
“Los números están en rojo”, advirtió el rector electo, al referirse al estado financiero de la Unachi.
Navarro indicó que, después de esa reunión, podrá precisar las medidas que adoptará su administración para afrontar tanto el pago pendiente de la quincena como la situación financiera que heredará.

El retraso salarial se convierte así en uno de los primeros problemas que deberá atender el nuevo rector, en medio de una transición marcada por la incorporación acelerada de funcionarios, las permanencias de última hora y las dudas sobre el impacto que estas decisiones tendrán en las finanzas de la universidad.
La crisis económica
El presupuesto de la Unachi pasó de $106 millones en 2024 a $72 millones en 2025 y 2026, mientras los gastos de planilla se mantienen como una de las principales presiones sobre las finanzas universitarias. De los $106 millones asignados en 2024, unos $92 millones estaban destinados al pago de funcionarios administrativos y docentes.
La reducción presupuestaria ha dejado un déficit de alrededor de $30 millones anuales. El problema no se limita a este año: la proyección presupuestaria para 2027 mantiene una brecha similar. Esto ha provocado retrasos en el pago de salarios y dificultades para cumplir con las cuotas patronales.
Uno de los principales pendientes que recibirá el próximo rector será la deuda con la Caja de Seguro Social (CSS), que ronda los $12 millones. Durante 2025, el Estado mantuvo el pago de los salarios, pero no realizó las transferencias correspondientes a la seguridad social, pese a que los montos habían sido descontados a docentes y administrativos.
La situación se agravó al comenzar 2026, cuando el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) empezó a reclamar recursos que ya habían sido utilizados para cubrir compromisos de la universidad. En los últimos dos años, la Unachi se ha quedado sin fondos en julio o agosto, por lo que comienza a depender de las transferencias del Gobierno central.
Con unos 2,000 funcionarios, algunos con salarios de hasta $10,000, una de las recomendaciones de las autoridades es realizar ajustes en la planilla.


