Después de meses sin acudir a la Asamblea Nacional para rendir cuentas y ausentarse de eventos públicos, la rectora de la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi), Etelvina Medianero de Bonagas, reapareció con un mensaje dirigido a estudiantes, docentes y administrativos, en el que reconoció el clima de incertidumbre que atraviesa la casa de estudios superiores.
“Sé que existe preocupación, incertidumbre y muchas inquietudes dentro de nuestra comunidad universitaria. También sé que en los últimos días han circulado diversas informaciones y opiniones que han generado tensión y confusión”, expresó.
Medianero de Bonagas admitió que la Unachi enfrenta un escenario económico delicado tras una reducción presupuestaria del 34% en las vigencias 2025 y 2026 respecto a 2024, situación que —según afirmó— ha limitado la capacidad de la institución para responder a compromisos operativos, administrativos y financieros.
“La Universidad Autónoma de Chiriquí atraviesa una situación presupuestaria compleja”, sostuvo la rectora, quien aseguró que la administración no está ignorando el problema.
La polémica rectora cuestionó que la universidad pasara de recibir más de 100 millones de dólares anuales a 72 millones por año. No obstante, sus críticos señalan que parte de la crisis financiera fue generada por la propia Medianero de Bonagas, quien en 2016 promovió una normativa para que docentes eventuales pasaran a ser permanentes. El resultado: 249 educadores con salarios superiores a los 7 mil dólares mensuales y más de 200 con salarios que superan los 5 mil dólares al mes.
A esto se suman nombramientos en la planilla vinculados a diputados, sobre todo de allegados al Partido Revolucionario Democrático (PRD), quienes defendieron en la Asamblea Nacional su reelección por dos periodos consecutivos.
En su mensaje, Medianero de Bonagas reiteró que continuará gestionando soluciones para estabilizar la universidad y defendió la permanencia de la institución como “patrimonio de la región y del país”, al tiempo que insistió en que la fortaleza de la Unachi radica en “su comunidad universitaria, su historia y el compromiso de quienes creen en el valor de la educación pública”.
Vigencias expiradas
Uno de los movimientos más polémicos en la Unachi, y que está siendo observado con lupa por las autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), es el relacionado con pagos extemporáneos y vigencias expiradas con cargo al presupuesto fiscal de 2026.

Ese tipo de pago requiere trámites especiales, como traslados de partidas, créditos adicionales o autorizaciones específicas de la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional y de la Contraloría General, lo cual no ha ocurrido.
No obstante, documentos discutidos en instancias administrativas de la universidad el mes pasado, muestran solicitudes para reconocer pagos atrasados correspondientes a los años 2018, 2019, 2023, 2024 y 2025, utilizando recursos del presupuesto de 2026. Entre ellos aparece una petición de la Vicerrectoría Administrativa para aprobar pagos extemporáneos a 153 docentes de programas de maestría, posgrado, doctorado y profesorados de Segunda Enseñanza, bajo el argumento de que los expedientes no fueron tramitados a tiempo o quedaron pendientes tras el cierre fiscal de 2025.
La documentación detalla que, de los 153 expedientes, 42 fueron entregados tardíamente por facultades y unidades académicas, mientras que otros 111 pagos fueron ejecutados después del cierre fiscal establecido para el 20 de agosto de 2025, fecha fijada mediante una circular del MEF.
Asimismo, aparecen coordinadores de programas de maestría y posgrado cuyos honorarios pendientes serían cancelados con recursos del presupuesto de 2026, pese a tratarse de compromisos adquiridos años antes.
Pago a proveedores
La lista incluye, además, pagos a proveedores privados por servicios contratados en vigencias anteriores. Entre ellos sobresalen montos para pólizas vehiculares vencidas entre 2018 y 2019, servicios de internet correspondientes al segundo semestre de 2025, seguros estudiantiles, combustible y plataformas virtuales. Solo en ese bloque de solicitudes, la suma supera los 400 mil dólares, de acuerdo con los cuadros incluidos en la documentación administrativa revisada.

Otro apartado revela pagos extemporáneos a docentes de programas de posgrado correspondientes al año 2024. Los registros muestran desembolsos relacionados con asesorías de tesis, jurados académicos y especializaciones en Derecho, Psicología Educativa y otras áreas. Aunque varios montos individuales oscilan entre 150 y 800 dólares, el volumen de expedientes evidencia un patrón de retrasos administrativos que terminó trasladando obligaciones vencidas a presupuestos futuros.
Las investigaciones
En la Unachi, entidades como el Ministerio Público y la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (Antai) investigan presuntas irregularidades relacionadas con la obtención de títulos y diplomas en universidades no acreditadas de Estados Unidos para obtener aumentos salariales.
Igualmente, la Antai mantiene más de 80 expedientes abiertos por presuntos casos de nepotismo en esa casa de estudios superiores. De hecho, recomendó la destitución de al menos 15 funcionarios.
Además, la Unachi mantiene una deuda de 12 millones de dólares con la Caja de Seguro Social (CSS).

