El contralor general de la República, Anel Flores, aseguró que la institución fiscalizadora se encuentra en conversaciones directas con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Ministerio de Educación (Meduca) para identificar los recursos presupuestarios necesarios que permitan pagar la primera quincena del mes de junio a los más de 2,000 trabajadores de la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi).
El funcionario fue categórico al señalar que, bajo su gestión, la Contraloría no aprobará compromisos financieros que carezcan de respaldo económico real en las cuentas del Estado.
“Las planillas están en sitio; sin embargo, no las podemos refrendar o recibir, porque no tenemos la viabilidad económica, o sea, la partida presupuestaria con el dinero en la cuenta”, explicó Flores.
Detalló que Meduca se encuentra gestionando cerca de $7 millones de dólares para inyectar liquidez al renglón de planillas de la universidad. El contralor enfatizó que proceder con el refrendo sin fondos disponibles equivaldría a “girar un cheque sin fondos”, una práctica ilegal que su administración no tolerará.
“Estamos trabajando de mano a mano con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), principalmente el Meduca, también con su gente, para lograr un acuerdo en estos próximos dos días y poder, obviamente, permitir el pago de los emolumentos de los dos mil y tantos colaboradores, pero además de traerle tranquilidad a la provincia y, obviamente, a la Universidad, creo que hay un tiempo de reflexión. Lo que ha sucedido ha sido un desgreño por muchos años, que todo el mundo conoce”, dijo Flores.

Radiografía de una crisis acumulada
Flores manifestó que el actual descalabro financiero en la Unachi no es un hecho coyuntural reciente, sino la consecuencia de problemas administrativos acumulados durante muchos años.
Calificó de “secreto a voces” el manejo irregular dentro de la institución y urgió a las autoridades universitarias —actualmente bajo la dirección de un rector encargado— a reestructurar de forma profunda el gasto de la entidad.
Entre las principales líneas de investigación y fiscalización que la Contraloría mantendrá bajo la lupa dentro de la Unachi se destacan:
Dualidad de salarios: Casos de funcionarios que ejercen roles docentes y administrativos en simultáneo, elevando los sueldos a niveles desproporcionados en comparación con el resto del mercado universitario nacional.
Crecimiento desmedido de la planilla: Una estructura de personal hipertrofiada que “ha convertido a la universidad en la empresa más grande de la provincia de Chiriquí, superando incluso al sector privado, con un presupuesto que ronda los cientos de millones de dólares”.
Nepotismo y vinculaciones familiares: Alto volumen de parientes relacionados dentro de distintos cargos y montos salariales de la institución, cuya meritocracia será estrictamente evaluada.
Flores recalcó que el apoyo técnico estará condicionado a una fiscalización férrea para garantizar que el centro de estudios ofrezca educación de calidad al costo adecuado.

