En Panamá es usual que las personas de la etnia negra cambien su cabello rizado o crespo a lacio, con la ayuda de diferentes productos y técnicas.
Muchos dicen haber tenido experiencias desagradables a la hora de buscar un trabajo, ya que se les sugirió que “vayan al salón de belleza” para que le quiten “ese crespo”.
Esto mismo ocurre en colegios y escuelas públicas, que sancionan a las jóvenes que asisten a clases con trenzas o con su cabello crespo al natural.
Estas prácticas, además de discriminatorias y comunes en la sociedad panameña, son negadoras de la identidad y origen afropanameño, aseguró Eunice Meneses, de la secretaria ejecutiva de la Comisión Coordinadora de la Etnia Negra Panameña.
