El Tribunal Electoral (TE) presentó una propuesta para modificar el artículo 424 del Código Electoral, con el propósito de cambiar el sistema de votación en los circuitos plurinominales.
La iniciativa, presentada ante la Comisión Nacional de Reformas Electorales (CNRE) el pasado miércoles, permite que los votantes puedan elegir candidatos de diferentes listas dentro de su circunscripción, sin exceder el número de curules a asignar.
Además, propone eliminar la opción de voto plancha, uno de los mecanismos que cada cinco años enciende crudos debates en las elecciones generales.
Actualmente, el sistema electoral en Panamá es considerado complejo debido a la fórmula de “cociente”, “medio cociente” y “residuo”, que determina la asignación de curules. El TE asegura que la reforma permitirá una elección más libre.

La propuesta elimina el voto plancha, lo que obligaría a los electores a marcar individualmente las casillas correspondientes a sus opciones preferidas, en lugar de elegir todos los candidatos de un partido con una sola marca.
En conclusión, la iniciativa del TE tiene dos opciones claras para los votantes:
Votar por todos los candidatos de una lista de un solo partido o de una lista de libre postulación, con la opción de marcar con un gancho o cruz en la casilla correspondiente.
Votar selectivamente por uno o más candidatos dentro de una o varias listas de los partidos políticos o listas de libre postulación, pero sin exceder el número de curules disponibles en su circunscripción.
La historia
Rubén Darío González, jefe de la Dirección de Organización Electoral del TE , quien sustentó la propuesta, habló sobre la historia del sistema electoral panameño. Recordó que el mecanismo actual ha estado en vigor desde la Ley 1 de 1916, pero ha sido objeto de críticas debido a la falta de comprensión de los votantes sobre cómo se asignan las curules.
A pesar de las modificaciones realizadas a lo largo de los años, dijo, el sistema sigue siendo percibido por muchos como confuso, ya que permite que candidatos con menos votos terminen siendo elegidos debido a los complejos cálculos matemáticos.
“Este cambio lleva consigo algunos aspectos fundamentales. Un candidato, un voto. Y darle la posibilidad al elector de escoger a los candidatos que él considera que son los mejores. El sistema actual es un sistema de lista cerrada pero no bloqueada. Es decir, que el elector puede votar por uno, por varios o por todos lo de una oferta de un partido político o de una lista por libre postulación”, sustentó.

Las reacciones
La propuesta generó reacciones inmediatas de parte de los representantes de algunos sectores que participan en la comisión.
José Isabel Blandón, del Partido Panameñista, pidió más discusión antes de avanzar con la propuesta y expresó dudas de fondo sobre sus efectos. Advirtió que la representación proporcional está consagrada en la Constitución para garantizar la presencia de minorías y que, si se elimina el sistema de cociente, medio cociente y residuo para pasar a un modelo donde resultan electos los candidatos con más votos individuales, manteniendo además la posibilidad de votar por todos los candidatos de un mismo partido, se abre la puerta a que una sola fuerza política concentre todas las curules de una circunscripción.
A su juicio, ese escenario anularía en la práctica la representación proporcional que el sistema busca proteger.
Félix Wing, del Movimiento Otro Camino, coincidió con las advertencias del representante del Partido Panameñista y apeló a la Constitución. Advirtió que la representación proporcional, consagrada en el artículo 147 de la Constitución, da sentido al sistema de cociente, medio cociente y residuo, el cual, afirmó, ha sido alterado durante décadas por los partidos mayoritarios mediante cambios en las reglas de adjudicación de curules que favorecen sus intereses.
Explicó que esas modificaciones permiten que los mismos votos se cuenten varias veces, lo que distorsiona el sistema, genera desconfianza ciudadana y vacía de contenido la representación proporcional. A su juicio, eliminar ese esquema no corrige el problema, sino que refuerza las “aplanadoras legislativas” al debilitar la presencia de partidos medianos y minoritarios.
Añadió que el voto plancha ya fue examinado por la Corte Suprema de Justicia, que concluyó que no es inconstitucional.
Mientras que Yanibel Ábrego, de Cambio Democrático, recordó que su partido impulsó en 2014 un sistema basado en el principio de que la curul debe corresponder al candidato con más votos, una reforma que posteriormente la Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucional.
A partir de esa experiencia, pidió claridad sobre si el Tribunal Electoral ha consultado previamente a la Corte respecto a la nueva redacción del artículo 424. Aunque reiteró que su colectivo respalda la idea de que los ciudadanos puedan elegir libremente a los candidatos con mayor respaldo, advirtió que una reforma sin sustento constitucional repetiría errores del pasado.


