El exconvicto Valter Lavítola ha confesado ser el autor intelectual de un atentado —con coche bomba— contra el periodista de investigación italiano Sigfrido Ranucci.
Lavítola asegura que organizó el ataque con explosivos, cerca de Roma, para proteger la vida del que él llamaba su “amigo”.
“Yo fui quien organizó el atentado. Lo hice por el propio bien de Ranucci. Él se enfrentaba a peligros, peligros de los que ni siquiera era consciente. De esta manera, se reforzó su escolta”, aseguró el polémico empresario durante un interrogatorio que duró cinco horas.
Lavítola fue detenido el pasado lunes y conducido a la estación de los Carabineros. Luego fue enviado a la prisión de Rebibbia, donde permanece desde entonces dado el posible riesgo de fuga, ya que, según la investigación, había comprado un pasaje con destino a Adis Abeba (Etiopía).
Esta vez, a diferencia de principios de julio, cuando Lavítola ejerció su derecho a guardar silencio, decidió admitir que era responsable de los cargos presentados en su contra por la fiscalía, aunque, según alegó, por razones humanitarias.
El nombre de Lavítola surgió durante las escuchas telefónicas autorizadas después de que las investigaciones dieron con cuatro sospechosos con antecedentes penales por un ataque de gran magnitud, agravado por métodos mafiosos.
Lavítola, al momento de su detención, era considerado e investigado como el presunto autor intelectual del atentado contra Ranucci, perpetrado la noche del 16 de octubre de 2025, frente a la vivienda del periodista, presentador del programa de investigación Report. En el atentado no hubo víctimas ni heridos, solo daños materiales.
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— L'Indipendente (@lindipende) August 12, 2026
Attentato a Ranucci, Lavitola confessa: “Io il mandante”
Dopo cinque ore di interrogatorio, il giornalista e imprenditore italiano Valter Lavitola ha confessato di avere orchestrato l’attentato al conduttore di Report Sigfrido Ranucci. «Sono stato io ad organizzare… pic.twitter.com/qTS2lmxM0M
Recordado por su cercanía con el expresidente Ricardo Martinelli —quien al final se peleó con él—, Lavítola le pagó viajes al exgobernante panameño y a sus acompañantes.
Cuando visitaba Panamá, se trasladaba en vehículos oficiales y con escolta del Servicio de Protección Institucional (SPI); era invitado frecuente de las parrandas en el Palacio de las Garzas y protagonizó un enorme escándalo con la venta de radares y helicópteros de Finmeccanica a Panamá, amén de otros escándalos en Italia que llegaron hasta el mismo primer ministro italiano, Silvio Berlusconi.
Fuentes italianas aseguran a este medio que, si prospera la acusación contra Lavítola, este puede enfrentar una condena de hasta 10 años de cárcel.


