Salones con paredes rajadas, un sistema eléctrico obsoleto, sillas en mal estado, falta de pupitres, invasión de murciélagos.
Así está la escuela primaria Simeón Valderrama de la comunidad de Churubé, corregimiento de El Caño, distrito de Natá.
Debido al estado ruinoso en que están esas estructuras, las autoridades educativas ordenaron el cierre del plantel que tiene unos 58 años de haberse construido. Pero la decisión enfureció a los padres de los 115 estudiantes que reciben clases en esa escuela.

La dirección del centro escolar sugirió que los estudiantes terminen el año escolar mediante módulos. Pero los acudientes no aceptaron dicha propuesta.
Yaneth Agraza, vocera de los padres de familia, manifestó que la situación es inquietante porque en todos estos años la dirección no ha hecho nada para repararla.
Dijo que en la comunidad existen iglesias que pueden utilizarse para que los maestros impartan sus clases, además existe una casa comunal que se puede adecuar para que los niños no pierdan clases.
Los padres efectuaron una manifestación frente a la escuela. La protesta motivó la presencia de la gobernadora de Coclé y una supervisora del Ministerio de Educación que luego de escuchar las quejas de los padres de familia acordaron enviar personal del departamento de ingeniería y arquitectura del ministerio para evaluar los sitios alternos donde se darán las clases.
Mercedes de Valderrama, directora de la escuela, dijo que la escuela tiene problemas desde hace varios años y han hecho muchas evaluaciones con asesoría del Sistema Nacional de Protección Civil, entidad que determinó que no es apta para recibir estudiantes.
Indicó que si se encuentra sitios donde dar clases se darán como quieren los padres de familia.
