El caudal de las quebradas que recorren la centenaria área protegida El Colmón, en Macaracas, empieza a bajar de manera acelerada.
Se calcula una disminución del 70%. En un recorrido por esta zona, donde habita gran cantidad de especies de fauna en peligro de extinción, se observa que los cauces han dejado de correr en varios sectores, debido a que hace más de un mes que dejó de llover en la región.
Un informe del Ministerio de Ambiente (Miambiente) indica que se han construido tres represas para evitar que la rica fauna silvestre no emigre.
La principal quebrada El Colmón cruza cerca del vertedero municipal del distrito de Macaracas, por lo que se encuentra en estado crítico de contaminación.
Las siete fuentes de agua se unen formando una quebrada que desemboca en el rió Estivaná. Este, a su vez, descarga sus aguas al río La Villa.
Este bosque seco tropical primario está ubicado a 400 metros del río La Villa y 150 del Estivaná, en el corregimiento cabecera de Macaracas, única zona protegida en el centro de la península de Azuero donde pernoctan especies en peligro de extinción y migratorias.
