Sin ninguna gota de agua permanecen varios tramos del cauce del río Estivaná, el principal afluente de la cuenca del río La Villa en la provincia de Los Santos, lo que pone en riesgo el suministro de agua potable para cerca de 6 mil residentes en el distrito de Macaracas.
Este viernes, en un recorrido por el trayecto donde corre el río Estivaná, por la cuenca baja de Llano de Piedras, se observa el cauce seco y se sienten olores fétidos de la fauna acuática que ha comenzado a morir por falta de agua.
En este río están las tomas de las plantas potabilizadoras de Llano de Piedras y Macaracas cabecera que abastecen a más de 4 mil macaraqueños, mientras que las granjas de pollos se están quedando sin agua.
Claribel Rodríguez, residente en las inmediaciones del río, dijo que es la primera vez que observa este cauce en estas condiciones críticas, y lo peor, gran cantidad de sardinas, peces, camarones y jaibas han muertos por falta de agua.
"Es muy triste lo que le está pasando al río, uno de los más importantes de la región de Azuero".
Basilio Pérez ambientalista del área manifestó que la situación de este cauce es crítica debido a que ya dejó de correr el agua y la poca que tiene está en charco.
