Al menos 12 variedades de papas tropicalizadas fueron sembradas en las tierras altas del distrito de Las Minas, provincia de Herrera, para evaluar su adaptabilidad al clima y a la región de Azuero.
La evaluación se da en la comunidad de El Ciprián, corregimiento de Chepo de Las Minas, a una altura de unos 500 metros sobre el nivel del mar.
Andrés González, el capacitador del proyecto del Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (Idiap), explica que el objetivo consiste en estudiar la adaptabilidad en la zona para obtener una alternativa que garantice la seguridad alimentaria de la zona. Además, servirá para usar el área en mayor beneficio de los productores.
Por otro lado, recientemente se informó que dos variedades de poroto en ovulación en las tierras altas del distrito de Las Minas registran un excelente desarrollo.
Un informe del Idiap detalla que en las parcelas demostrativas con grupos de pequeños productores se evalúan unas nuevas variedades de frijol poroto denominada Idiap Nua 11 con rendimientos de mil 886 kilogramos por hectárea y Idaap Nua 336 chileno con rendimiento de mil 990 kilogramos por hectárea.
El informe indica que ambas fueron plantadas en campos ubicados en El Ciprián, Las Playitas y Los Virotales, distrito de Las Minas, y se toma en cuenta cómo el cultivo se adapta a la zona, su rendimiento y la tolerancia a enfermedades como la mustia hilachoza.
El ciclo de siembra del poroto inicia en el mes de octubre y a principios de enero se cosecha.
En la provincia de Chiriquí se produce el 85% del frijol poroto comercialmente y el resto, en las provincias de Veraguas (comarca Ngäbe Buglé, Santa Fe, Chitra) y en Herrera (en Las Minas de Ocú, Los Virotales, La Playita).
La producción de poroto inició en Las Minas en 2004. Un total de 40 hectáreas fueron sembradas en 2015. La producción bajó a consecuencia de las variabilidad climática en el año 2016.
Para este último ciclo de producción se sembraron 145 hectáreas, de las cuales se perdieron 70 hectáreas de producción.
Según las estadísticas de la entidad, la producción de poroto prevalece entre los pequeños productores: el 65% de los productores viven en áreas de pobreza y extrema pobreza.
