Infraganti fueron sorprendidos nuevamente por las autoridades de salud varios ciudadanos colombianos que se dedican a vender alimentos en un improvisado local en el callejón Martínez, ubicado en las calles 12 y 13 de la ciudad de Colón.
Con anterioridad a estas personas se les había hecho un llamado de atención debido a las condiciones en que realizan esta labor, e incluso la directora regional del Ministerio de Salud, Mayra Návalo, solicitó el cierre del local.
Návalo indicó que las inspecciones a los comercios colonenses continuarán, pues es la única manera de garantizar que se esté procediendo tal y como lo estipulan las leyes en materia de salubridad, a fin de evitar que las personas enfermen.
También, agregó que se busca instruir a los expendedores de comidas para que utilicen redecillas, zapatos cerrados y delantales, entre otros.
