Mitzila Méndez, jueza de garantías de la provincia de Chiriquí, decidió dar medida cautelar distinta a la detención preventiva a cuatro costarricenses acusados de tráfico internacional de droga, luego de que agentes decomisaran este sábado media tonelada de droga en una embarcación en alta mar.
Tras esta decisión de la juzgadora, el fiscal de Drogas de Chiriquí, Carlos González, apelará la medida porque considera que hay pruebas suficientes de la comisión del delito de tráfico de internacional de drogas y alteración del navío, toda vez que presuntamente construyeron un caleto para ocultar la sustancia.
La jueza dictaminó que los implicados deben presentarse todos los lunes al despacho y les dictó impedimento de salida del país.
El fiscal González considera que en pocas horas los costarricenses abandonarían el país y quedaría impune el delito.
La madrugada del sábado 26 de septiembre, el Servicio Nacional Aeronaval y la Fiscalia de Drogas de Chiriquí se incautaron de media tonelada de cocaína al sur de Punta Burica, distrito de Barú, zona fronteriza con Costa Rica.
"La droga estaba oculta en dos caletos o doble fondo, uno de ellos se ubicó en la tina donde se depositan los pescados, y el otro se localizó en el casco del navío", explicó el Fiscal de Drogas.
Por este hecho fueron aprehendidos cuatro hombres a bordo de la embarcación pesquera.

