La planta potabilizadora de Macaracas cabecera, provincia de Los Santos, dejó de extraer agua del río Estivaná, debido al agotamiento de su cauce y al vertimiento de aguas residuales que allí hacen las porquerizas que operan en sus márgenes.
En los últimos años seis granjas porcinas derramaban sus aguas totalmente crudas en una zanja que va a parar al Estivaná, donde funciona la potabilizadora que posee 866 interconexiones domiciliarias que abastecen a 2 mil 890 moradores.
En las últimas semanas y debido a la falta de lluvias el Estivaná se ha quedado sin caudal en el curso de su cuenca media.
NUEVA CONEXIÓN
Por esta razón, los macaraqueños comenzaron ayer a consumir agua del río Cacao, luego de culminados los trabajos de rehabilitación de la galería de la toma auxiliar en este cauce.
Se trata del primer sistema de galería de filtración que se instaló en Panamá en 2008, pero que por falta de mantenimiento se dejó de utilizar.La galería de filtración ubicada en el río Cacao, afluente del Estivaná, envía mediante una línea de aducción el agua hacia la toma de la potabilizadora de Macaracas.
Sobre el tema, el director regional del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), Melquiades Zambrano, confirmó que desde esta semana la potabilizadora que abastece a Macaracas está funcionando con la toma del río Cacao.
RESERVA HIDROLÓGICA
Mediante el Acuerdo Municipal No. 20 de 27 de agosto de 2007 se creó la reserva hidrológica de la microcuenca del río Cacao y se dictaron algunas medidas para proteger y conservar las aguas de dicha reserva.
Esta tendrá como objetivo garantizarle a la comunidad de Macaracas y lugares vecinos agua en calidad y cantidad suficiente para el consumo humano, restaurar, proteger y además conservar la vegetación en los cauces de los afluentes de la microcuenca.
Dentro de esta área queda prohibido el uso de agroquímicos que contaminen las aguas de los afluentes, las quemas, la tala, el anillamiento y envenenamiento de los árboles, extracción y procesamiento de productos y subproductos forestales.
Igualmente, el Acuerdo establece que en esta zona de la provincia de Los Santos no se pueden hacer rozas de rastrojos de cualquier edad, así como la alteración de los bosques en un radio dentro de una franja de 50 metros a ambos lados de la línea de ribera del río
