Después de un año de la contaminación del río La Villa con el herbicida atrazina, semanalmente se continúa monitoreando la calidad del agua que despacha la planta potabilizadora Roberto Reyna de la ciudad de Chitré, provincia de Herrera.
Así lo dio a conocer Carlos Rodríguez, jefe de la potabilizadora, al indicar que semanalmente, todos los lunes o martes, personal de la ciudad capital llega a Chitré a recoger tres muestras del agua ya tratada.
Explicó que una de estas muestras es analizada en el laboratorio de la Universidad de Panamá; la otra, por el Ministerio de Salud, y la última, en el laboratorio del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) de la ciudad capital.
Detalló que hasta el momento todas estas muestras están dentro de los parámetros aceptados.
En cuanto a la potabilización del agua, el funcionario reconoció que durante la época lluviosa demandan de mayor cantidad de químicos para que se pueda beber.
"La turbiedad está por arriba de mil partes por millón y debemos dejarla por debajo de uno”, sentenció.
Rodríguez reconoció que en esta época del año el agua cruda trae mucha materia suspendida, afectando también los equipos de bombeo.
“Entre más sucia, más químicos y más trabajos tienen que hacer los operadores”, acotó.
Rodríguez dijo que para estas labores emplean el coagulante sulfato de aluminio, el polímero catiónico, que es un ayudante a la coagulación, al igual que cloro, cal hidratada y carbono activado.
Afirmó que el Idaan está gastando mensualmente 29 mil dólares en químicos, sin contar el recurso humano y el servicio de electricidad.
