Nueve muertes violentas han ocurrido en la provincia de Chiriquí en los primeros 25 días de este año, situación que pone en jaque a las autoridades locales y al Ministerio Público, quienes aseguran que en su mayoría estos hechos están ligados a las pandillas.
Cifras del Ministerio Público revelan que en enero del año pasado se registraron cinco homicidios, por lo que para el fiscal primero superior de Chiriquí, Hernán de Jesús Mora, la situación es "preocupante".
“Es una estadística que nos pone a pensar como autoridades, y estamos haciendo todo lo posible por esclarecer los hechos”, expresó.
El caso más reciente fue el homicidio de Darío González, de 80 años de edad, en la comunidad de Caldera, distrito de Boquete.
González vivía solo, tenía una tienda de víveres, y las primeras investigaciones indican que su agresor le puso una bolsa plástica en la cabeza, por lo que presuntamente murió asfixiado.
Igualmente, esta semana en el área del residencial La Perla, donde se ubicaba un centro educativo, fue ultimado el joven estudiante José Aníbal Cerrud.
