Cerca de 16 reses muertas son las primeras estadísticas que reportan ganaderos con fincas ubicadas en la cordillera occidental de Azuero, ubicada entre las provincias de Herrera, Los Santos y Veraguas, tras más de un mes de lluvias consecutivas que están afectando los hatos en esa región montañosa.
Los sectores donde se reportan las primeras reses muertas son en La Pintada y Torio, donde en el primer sector van 13 animales y en el segundo 3 más.
Ramón Rodríguez, ganadero de la región, dijo que los animales no están pastando y se han comenzado a debilitar por el exceso de lluvias y frío; se están creando las características del Síndrome Neuroendocrino Metabólico Climático.
Aseguró que hay zonas como el Alto de Torio, donde la mayoría del ganado no se puede movilizar por dos causas: por los efectos del clima y la condición de la vía deteriorada y por las lluvias consecutivas día y noche.
Joaquín Bultron, otro ganadero, alertó que los animales se están comenzado a debilitar. Recordó que existe un antecedente en donde los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre del año 2005 y 2007 murieron más de 305 reses como consecuencia del síndrome.
El síndrome es un conjunto de signos y síntomas, de presentación cíclica, caracterizándose por deshidratación y enflaquecimiento progresivo, producto de desequilibrios de tipo endocrinos y metabólicos, complicándose muchas veces con cuadros neumónicos o pulmonares infecciosos, asociado a fenómenos climáticos.
El exceso de lluvia, el frío y los fuertes vientos hacen que el animal pierda el apetito notándose en pocos días un enflaquecimiento progresivo, el pelo se torna deslustrado, va perdiendo su color original, el animal deja de beber y comer, hay una disfunción ruminal producto de la falta de comida o pasto, los cuernos adquieren un color blanquecino o cenizos.
