La crisis de agua en el sector ganadero sigue en aumento en la provincia de Los Santos. Los productores se han visto obligados a limpiar las últimas lagunas y manantiales con la esperanza de encontrar algo de líquido, pues los abrevaderos y reservorios construidos con el plan sequía permanecen secos debido a que las lluvias no fueron suficientes.
Carlos De León, ganadero santeño, destaca que un manantial que había en la comunidad de La Laja, corregimiento de Villa Lourdes, lleva una semana sin agua.
Edwin Franklin Gutiérrez, también ganadero, dice que las lagunas se han convertido en la última opción para encontrar agua para darle de beber a sus hatos, debido al agotamiento de la mayoría de las quebradas desde hace 14 meses.
Así como ocurre en la finca del señor Gutiérrez, ubicada en El Arenal de Macaracas, hay un centenar más en la provincia desde Los Santos.
En los últimos días, los ganaderos buscan entre el lodo la poca agua que queda superficialmente y que solo alcanzará para mediados del mes de marzo.
A la sequía que experimenta la zona se unen las ráfagas de viento y se profundiza la crisis del agua en la provincia de Los Santos.
Hay poca agua subterránea en la cuenca medio y alta del río Mensabé.
En una perforación a 400 pies de profundidad, en el corregimiento de San José de Las Tablas, solo produjo 12 galones por minuto.
Juan Carlos Quintero, encargado de la mencionada excavación detalló que se hizo a una distancia de alrededor de 400 metros de distancia del cauce del río Mensabé. El cauce del río está completamente seco y la búsqueda de agua en ese sector es para uso ganadero.
