El río Estivaná, principal afluente de la cuenca del río La Villa en la región de Azuero, presenta varios tramos de su cauce agotados en un 85%.
Este sábado 16 de febrero en un recorrido por lugares donde cruza este caudal se logró visualizar el mayor agotamiento en la parte de arriba del río, por el área de los puentes de las vías Macaracas-Cruce Sabanagrande, El Guácimo-La Colorada y El Paso Botello.
Antonio Martínez, productor del área de Macaracas, indicó que ha observado un área donde el río está “delgadito” y con una corriente débil debido a los intensos calores y fuertes brisas.
Agregó que este año el agotamiento ha sido más acelerado que en veranos anteriores porque es poca la recuperación que se ha visto en el caudal durante los últimos cuatro inviernos.
El río Estivaná nace en la cordillera del cerro Canajagua y cruza todo en distrito de Macaracas por una región marcada por la deforestación y poca retención de agua en las últimas décadas.
