Transportistas de la ruta Frontera–David efectuaron un piquete frente de la Gobernación de Chiriquí para exigir el cumplimiento de la resolución del Ministerio de Obras Públicas (MOP), que establece la demolición de tres infraestructuras que impiden la entrada a la nueva terminal de Paso Canoas.
Froyland Matus, presidente de la ruta Frontera–David, dijo que hacen este piquete para exigir el cumplimiento de la Resolución No.30 de 22 de marzo de 2016 del MOP, que ordena la demolición de la actual terminal de Frontera-Fincas, en Paso Canoas, y dos infraestructuras más, por estar en terrenos de servidumbre.
Matus indicó que ellos construyeron una nueva terminal a un costo de un millón de dólares y estas infraestructuras impiden el paso libre.
Agregó que ellos les han propuesto a los transportistas de la ruta un lugar en la nueva terminal y aún no lo han hecho.
El dirigente expresó que el problema es que ellos y los usuarios ahora están en la calle, lo que representa un peligro, cuando tienen que estar ubicados en la nueva terminal.
Dijo que en la nueva terminal hay alrededor de 40 transportistas que les brindan servicio a 6 mil personas diariamente.
Los transportistas de Frontera–David no pueden entrar a la nueva terminal porque la entrada está frente a las estructuras que se tienen que demoler.
“Se hace un llamado al gobernador, Hugo Méndez, y al presidente, Juan Carlos Varela, para que se cumpla con la resolución del MOP”, afirmó.
Méndez se va a reunir con los transportistas en horas de la tarde.
Los transportistas de la ruta Fronteras–Fincas se oponen a la demolición porque esperan ser indemnizados por los gastos incurridos en la vieja terminal.
