Luego de seis meses de diálogo sostenido en Tolé, provincia de Chiriquí, la dirigencia ngäbe buglé, que adversa el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, que se yergue sobre las aguas del río Tabasará, en el distrito de Tolé, anunció ayer, 9 de agosto, en conferencia de prensa que se cansó de la “burla del Gobierno”, dice “¡basta!” y demanda la cancelación definitiva de la obra y su desmantelamiento total.
Clementina Pérez Jiménez, cacica suplente local y lideresa de la Iglesia Mama Tatda, anunció que la primera acción de rechazo y de “resistencia no violenta” será el cierre del puente de Las Américas, a las 10:00 a.m. de hoy, acompañada por oraciones a sus divinidades, acción que se repetirá en la vía Interamericana, en las inmediaciones del proyecto Barro Blanco, en “puntos estratégicos” que ya se han convenido.
En esta medida estarán acompañados del Movimiento 22 de Septiembre, con el cual han mantenido un campamento de vigilia en el sitio de acceso al proyecto.
En la conferencia de prensa -cuya invitación fue enviada por Valerio Ábrego, jefe de prensa de la Autoridad Marítima de Panamá en el gobierno de Ricardo Martinelli- Pérez estuvo acompañada por integrantes de la congregación religiosa Mama Tatda y de dirigentes de las etnias guna, emberá, bri bri, nasos y wounaan, quienes expresaron su respaldo total a la lucha del pueblo ngäbe buglé por recuperar el río Tabasará, una corriente que para ellos es sagrada y legendaria.
Sin embargo, fue notoria la ausencia de la cacica general de la comarca Ngäbe Buglé, Silvia Carrera; de los hermanos Ricardo y Manolo Miranda, del Movimiento 10 de Abril; y de otros grupos que hace tres años lideraron la cruenta lucha contra la explotación minera en Cerro Colorado, como es la Coordinadora por la Defensa de los Derechos del Pueblo Ngäbe Buglé y Campesinos.
Marcelo Guerra, presidente de la Coordinadora Nacional de los Pueblos Indígenas de Panamá, expresó que esa instancia, que agrupa a los siete pueblos originarios del país, rechaza categóricamente las acciones del Gobierno Nacional, debido a que ha autorizado la reactivación del proyecto Barro Blanco, por lo que se declaran en estado de alerta.
Acto seguido, denunció que las maquinarias de la empresa Genisa, a cargo de la hidroeléctrica, están extrayendo minerales (arena, tosca, piedras) del cauce del Tabasará. Además, cuestionó al Presidente de la República, quien, a su juicio, no ha dado una respuesta y ha adoptado tácticas dilatorias, “pisoteando” sus derechos. Por ello, dijo, se exige la cancelación del proyecto Barro Blanco y la demolición de su infraestructura.
Sobre el cierre, un vocero de la Policía Nacional expresó de forma breve que la institución “estará allí para asegurar el orden y la seguridad ciudadana”.
La vicepresidenta y canciller, Isabel de Saint Malo de Alvarado, que ha liderado el diálogo con los indígenas, se pronunció ayer a través de su cuenta de Twitter. “Reafirmo el compromiso con #Pueblosindígenas! En la medida que suceda, lograremos un verdadero crecimiento inclusivo”.
