A las 11:00 a.m. de este 21 de octubre de 2020, con la primera misa en la iglesia de San Felipe, se inició oficialmente la celebración de las festividades del Cristo Negro en la histórica población de Portobelo, en la costa arriba de Colón.
Se trata de un 21 de octubre distinto a los años anteriores, donde predomina el cumplimiento de todas las normas de bioseguridad establecidas por el Ministerio de Salud (Minsa) para evitar la propagación de la Covid-19 en estas comunidades costeñas.
Durante la jornada son pocos los devotos que han llegado hasta el santuario; lo mismo ocurre con la baja afluencia de peregrinos que se observan en la vía para cumplir con su manda ante el milagro concebido por el Cristo Negro, debido a las restricciones por la pandemia.
No obstante, la fe y devoción la han manifestado con su conexión vía virtual para las misas y novena desarrolladas, además del llamado de las autoridades eclesiásticas a pagar sus promesas por otras vías, como el llevar ofrendas a los hogares de ancianos, alimentación a los más necesitados, entre otras.
Las festividades este año se celebran con una misa a las 11:00 a.m. y otra a las 6:00 p.m.; la capacidad presencial es de 90 personas, únicamente dentro del santuario. El oficio religioso también se transmite vía virtual.
Por parte del Comité de celebración del Cristo Negro, se mantienen estrictas medidas de bioseguridad para ingresar al santuario. Toda persona debe mostrar su certificación expedida días antes por el Municipio de Portobelo, ante los estamentos de seguridad que se encuentran apostados en la puerta de la iglesia.

Finalizada la celebración de la misa, un equipo procede a la desinfección de las bancas y todo el interior de la iglesia.
Para evitar la aglomeración, aunque se le colocó un nuevo atuendo al santo, el mismo permanecerá en su nicho y se tomó la decisión de no darse la tradicional procesión.
Carlos Chavarría, alcalde del distrito de Portobelo, dijo que se cumple de forma estricta con todo lo establecido por el Minsa. Para evitar aglomeraciones se mantienen los operativos por los estamentos de seguridad, con puestos de control en María Chiquita y en la entrada de la población histórica.
“Los foráneos deben abstenerse a visitar el pueblo para salvaguardar la salud de los costeños por la pandemia”, dijo Edgar Coto, director del Minsa en Colón.

