INCENDIO EN COMUNIDAD GUNA

La dramática situación que viven los residentes de Aguas Claras

La dramática situación que viven los residentes de Aguas Claras
La dramática situación que viven los residentes de Aguas Claras

Sobre un colchón deteriorado duermen cerca de cinco niños gunas. Un poco más allá, otro grupo de menores descansa en igual situación: al aire libre y a ras de suelo.

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Incendio destruye 150 casas en comarca guna de Madungandí

En Aguas Claras, una comunidad a orillas del lago Bayano, en la comarca Madungandí, y al este de la capital, los niños ya no tienen casas. Un fuego registrado ayer miércoles -a las 3:00 p.m-. arrasó con todo a su paso. No quedó estructura alguna en la cuadra.

Son las 3:00 a.m. y la luna brilla con intensidad. Otros infantes duermen sobre frazadas colocadas en la hierba, porque su padres no tuvieron tiempo de sacar las camas.

Las familias afectadas esperan ayuda, principalmente de suministro de comida.



Algunos adultos, que no han logrado conciliar el sueño tras la tragedia, buscan entre los escombros. Otros prefieren vigilar a sus pequeños, como Arnulfo Alfreido, indígena de 30 años de edad, que se ubicó junto a su familia a un costado de la cancha de juego.

Arnulfo contó que cuando regresaba de sembrar plátanos ya su casa ardía en llamas. Sus seis hijos y su mujer, dice, estaban a salvo.

Para llegar a Aguas Claras hay que tomar bote. El viaje puede durar una media hora, tras navegar por las aguas del Bayano.

A eso de las 7:00 a.m. de hoy jueves empezó a llegar la ayuda. Autoridades como el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) viajaron desde la ciudad con bolsas de comidas y frazadas proporcionadas por el Despacho de la Primera Dama.

Aún no se ha realizado el censo oficial de los damnificados, porque no es hasta ahora que los funcionarios llegarán a inspeccionar el área. Sin embargo, datos preliminares indican que fueron afectadas mil 200 personas.

Algunos testigos narraron ayer que el fuego empezó tras una explosión de un tanque de gas, y que después de ello las llamas se propagaron a las demás viviendas, que están construidas con pencas, paja seca y madera.

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