Panamá inauguró este viernes una estación temporal de recepción de migrantes irregulares en San Vicente, una localidad de la provincia de Darién, a la que este año ha llegado la cifra histórica de más de 211 mil viajeros en tránsito hacia Estados Unidos tras atravesar la peligrosa selva fronteriza con Colombia.
La nueva instalación, una serie de edificios modulares, se levantó a un costo de 1.9 millones de dólares. Cuenta con 544 camas, agua potable, luz eléctrica, baños sanitarios, un tanque de reserva de agua, área de cocina y almacenamiento de alimentos, comedor y una clínica, informó el Servicio Nacional de Migración (SNM).
Panamá es un país “solidario, humanitario y respetuoso de los convenios internacionales”, y trabaja con organismos como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia o Unicef “para darle la mejor atención a los migrantes irregulares durante su paso temporal (por el país centroamericano) y que puedan tener una estancia de forma humana y digna”, dijo la directora de Migración, Samira Gozaine.
”Agradecemos a todos los que han hecho posible culminar esta obra. Hay que atender las causas estructurales de la migración irregular”, añadió la directora de Migración.
