Cientos de personas llegaron desde el mediodía a la plaza colonial de Parita. Nadie quería perderse detalles de esta pintoresca celebración que empieza desde la noche del Sábado Santo.
El muñeco se confecciona con pajas y se rellena de petardos para luego ser quemado, mientras propios y extraños aprecian el espectáculo.Antes de ser consumido por las llamas se lee un testamento en el cual, de manera jocosa, el muñeco Judas deja sus bienes a personas de la comunidad y autoridades."A mi hermano Darío López, por que me abandonó, si siempre a costilla mía bastante se jumó; mi cartera dejaré a mi sobrino Pipito, que le pague a Jorge Adonis la botella de whisky y Caballito; un saco, una corbata, al señor alcalde le dejo, para que no siga usando lo que le dejó Alejo", fueron parte del testamento de este año.Según el relato contenido en Los Evangelios, Judas Iscariote entregó a Jesucristo por 30 monedas de plata.







