En realidad, la televisión también puede ser una excelente amiga cuando se controla su uso. Y una de sus mejores aplicaciones es como compañera de enseñanza en el aula de clases.
Así como ando en la onda de limitar el uso de la televisión en las casas, intento en lo posible que se use más en las escuelas con el apoyo del VHS o DVD.
Particularmente en las clases de ciencias, la televisión debería ser un apoyo curricular de uso contínuo. No hay nada mejor que esta para transportar al estudiante al mundo real, cosa que ningún libro o lección puede desarrollar. Dependiendo del tema, hay excelentes programas que observar sobre fauna y flora del planeta, tecnología, biología, etc.
En el caso de la historia, hay mucho que ver. La serie "Biography" de la cadena de cable A&E es fenomenal para explicar las vidas de influyentes personas, y puede ser incluso adquirida via internet.
Los documentales, que muestran la historia tal cual fue, son muy buenos cuando están bien hechos y logran capturar la atención de los jóvenes.
A mis chicos de tercer año les mostraba, con permiso de sus padres por la crudeza de las imágenes, el documental filmado por el Ejército de los Estados Unidos cuando entraron a los campos de concentración nazi en la segunda guerra mundial. Y en el caso de Panamá, un excelente documental fue la producción de TVN del año pasado "Con Ardientes Fulgores de Gloria."
Las películas también son excelentes opciones para ilustrar diversos temas, mientras uno sea cuidadoso en enfatizar las licencias históricas que a veces los cineastas se toman al filmarlas.
Por ejemplo, cuando enseñaba historia años atrás, mis estudiantes veían Gandhi para conocer la vida de este gran hombre y como un ejemplo de la lucha pacífica cívica; Dr. Strangelove y War Games para mostrar la Guerra Fría y el peligro latente de una guerra nuclear; Espartaco con sus imágenes sobre los esclavos romanos, la brutalidad de la vida de un gladiador, y la decadencia del imperio romano; y Ana Karenina , sobre la vida temprana de la emperatriz rusa.
En ocasiones, las películas pueden ser usadas para aumentar el interés por la lectura sobre todo con libros complejos y de difícil lectura, como Les Miserables y los libros de Jane Austen. Las películas también pueden ser un buen complemento una vez los estudiantes hayan leído el libro.
Mis chicos leían Todo quieto en el Frente Oeste para mostrar la guerra de trincheras de la primera guerra mundial y luego veían la película. La combinación libro + película, en mi experiencia, hace que los muchachos dediquen más tiempo a pensar y meditar sobre ambos, calando más en su vida.
No es fácil para muchos docentes usar la televisión en las aulas. La escuela debe tener el equipo y muchas veces han de contar con permiso del director. El maestro también tiene que encontrar tiempo para ver televisión, cosa no muy fácil en 40 minutos de clase. Habrá que hacer cambios de hora con otros colegas, o dividir lo que se va a ver en varios períodos (que no recomiendo).
En mi caso, con películas largas lograba negociar con mis estudiantes para verlas después de clase, mientras les permitiera refrescos, comida, pop corn y sentarse cómodamente en el piso. Eso sí, solo una vez al bimestre para no abusar.
También se deberá ver el material previamente a mostrárselo a los estudiantes, para decidir si tienen la edad apropiada para entenderlo.
En las películas post 1960, hay que tener cuidado con escenas de violencia excesiva, sexo explícito, y torrentes de palabras vulgares. Sin embargo, recuerde que mucho de lo que enseña la televisión actual tiene estas características, por lo que los chicos (para bien o para mal) ya están acostumbrados en gran medida a verlas. Usted deberá decidir si "cortar" las escenas problemáticas o mostrarlas.