No es la primera vez que un técnico panameño peca de desconocimiento de los reglamentos en una competencia internacional. Tampoco será la última.
Querer crucificar a Juan Carlos Cubilla por su desafortunada actuación en el Premundial Sub 17 de Fútbol de Honduras saca a relucir aquel refrán que dice: que el tuerto es rey en país de ciegos.
Estamos de acuerdo que Cubilla tenía que conocer el reglamento, pero los deportes modernos nos exigen que para ganar un partido nos tenemos que preparar en la cancha y en la mesa.
El trabajo técnico-táctico le correspondía a Cubilla. Eso incluía una estrategia para vencer al rival, preparar físicamente a los jugadores, darle charlas sicológicas y hasta escuchar sus problemas personales, cuando no se tienen los recursos para contratar un sicólogo.
La otra etapa, la mesa es donde se miden las consecuencias de un empate, la victoria y la derrota. Aquí intervienen otros protagonistas como lo son gerente de selecciones, delegados, cuerpo técnico y el jefe de misión.
Hablo de esa mesa de trabajo donde se reparten los viáticos, donde se planean los viajes y donde se dan responsabilidades.
Como cabeza del equipo Cubilla debe asumir la responsabilidad total, debió estar en ambas mesas y así conocer el reglamento para plantear su juego, pero en este caso también intervienen otros protagonistas que deben dar una explicación.
En conclusión si culpamos solo al técnico, en el próximo viaje de cualquier deporte a una competencia internacional, debemos llevar al director y los jugadores. Las demás personas sobran.
Recuerdo que hemos fallado en béisbol, boxeo y natación. No vale la pena volver a refrescar esos casos que dejaron en evidencia que solo nos preparamos para el juego dentro de la cancha.
Ahora queda llorar, meditar y aprender de esta nueva vergüenza internacional, los encuentros también se ganan en la mesa, con planificación para conocer al rival y los reglamentos del torneo. Es tiempo de reflexión para comprender que cuando se pierde de esta manera no es culpa de una sola personas, es de todos.
Cubilla como sus jugadores pensaban que tenían todavía una oportunidad en su partido contra Canadá. Es más, el entrenador lo preguntó en plena conferencia de prensa y desde el auditorio le corrigieron que era por enfrentamiento directo.
Fue un momento feo que no olvidaremos y que ojalá sirva para mejorar.
