Diferentes gremios profesionales y miembros de la sociedad civil organizada concurrieron hoy al anfiteatro de la Asamblea Nacional para la discusión en primer debate del proyecto de ley que adopta políticas públicas de educación integral y salud sexual y reproductiva.Sin embargo, las diferentes opiniones ventiladas durante la jornada imposibilitaron la aprobación del proyecto, por lo que se creó una subcomisión para analizar el tema.El primer reclamo vino motivado por la exclusión de los gremios docentes que alegan no haber sido previamente consultados.Esa inquietud fue respaldada por la exdiputada Teresita Yániz de Arias, quien dijo que la enseñanza es necesaria, aunque -acotó- urge definir una metodología: determinar qué se enseña y cómo se enseña.La Asociación Nacional de Enfermeras pidió reforzar las “escuelas para padres” del Ministerio de Educación (Meduca). El gremio sostiene que la educación sexual es tarea de los padres de familia; solo ante la ausencia de esta figura, el Estado debe intervenir facilitando personal idóneo.Incluso quienes están a favor del proyecto de ley sugieren algunas modificaciones.El exministro de Educación, Pablo Thalassinos, y la Academia Panameña de Psicología piden definir mejor en el proyecto conceptos como aborto y sexualidad plena.La ginecóloga Eyra Ruiz también participó en la discusión y pidió a los diputados invertir en la promoción de la salud y docencia de la sexualidad y no en bolsas de comida.
El proyecto de ley fue presentado por el diputado perredista Crispiano Adames, médico de profesión y –a su vez- presidente de la Comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Social, a quien corresponde aprobar el documento en primer debate.Según Adames, su proyecto surgió ante el “grave problema de salud pública, descomposición social e inequidad económica”, que afecta a la población infantil y adolescente.Datos de la Contraloría reflejan que por lo menos el 75% de los niños que nacen anualmente en Panamá “lo hacen fuera de una unión estable”. Una de cada cinco embarazadas es una adolescente; el 70% de los padres de esas criaturas es mayor de 20 años de edad.Otra cifra relevante es la que corresponde al sida: es la tercera causa de muerte en jóvenes de 15 a 24 años de edad.
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(Con información de Didier Gil)
