La empresa Grupo Unidos por el Canal, que se encarga de la construcción del tercer juego de esclusas del Canal de Panamá, aclaró este lunes, 20 de agosto, que la protesta que se realizó esta mañana en el área de Cocolí no fue realizada por trabajadores de esa empresa.
De acuerdo con un comunicado de prensa, se trató de una medida de presión de miembros del antiguo sindicato de las bases militares Local 907 quienes son personas externas al proyecto y exigen la contratación de los trabajadores en el proyecto de ampliación.
Al respecto la empresa detalla que “GUPC tiene un proceso muy claro de selección y reclutamiento basada en los requisitos del perfil y necesidades del proyecto, el cual está abierto a todos los panameños sin distinción”.
Hoy desde las 7:00 a.m., según se informó en el comunicado, se bloqueó el acceso de personal de GUPC a las instalaciones del proyecto, ocasionando pérdidas económicas al personal y a la empresa.
"Hacemos un llamado de atención a las autoridades a fin de evitar este tipo de acciones ilegales que atentan contra los más de 10 mil trabajadores y afecta el proyecto de diseño y construcción del tercer juego de esclusas", se indica en el boletín de prensa.