La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) deploró el autoritarismo del gobierno de Ecuador vinculándolo directamente al continuo deterioro de la libertad de prensa en el país, cuya nueva evidencia es el cierre de la versión impresa del diario Hoy de Quito.
Asimismo la SIP rechazó como una “clara actitud intervencionista” del gobierno de Rafael Correa un proyecto de enmienda constitucional que busca trasladar de la Ley Orgánica de Comunicación a la Constitución que la información sea un “servicio público”, no un derecho de los ciudadanos, contraviniendo tratados y documentos internacionales sobre libertad de expresión.
En su editorial del domingo 29 de junio, Hoy, dirigido por Jaime Mantilla, expresidente de la SIP (2012-2013), anunció su última edición impresa para proseguir actividades periodísticas a nivel digital y explicó a sus lectores que: “Las regulaciones restrictivas de la Ley de Comunicación y la profundización de algunas de sus disposiciones, entre ellas, las que limitan de forma discriminatoria la inversión nacional en medios de comunicación, (a pesar de que, a través de un reglamento ad hoc, se permita la inversión extranjera en éstos), el permanente boicot publicitario a Hoy, la cancelación de contratos de impresión especialmente de textos escolares, y otras limitaciones para financiar nuestras operaciones, incluyendo la iniciativa de transformar la información en servicio público, en un escenario mundial de progresivo deterioro de las audiencias de la prensa escrita, nos obligan a tomar la dura decisión de suspender la edición impresa diaria de Hoy”.
La presidente de la SIP, Elizabeth Ballantine, dijo que “no podemos dejar de señalar que hemos venido advirtiendo que esta ley es peligrosa e intervencionista en materia de libertad de prensa, entrometiéndose en los contenidos de los medios independientes y privados”, advirtiendo que por ello fue combatida ampliamente en el país por varios años hasta que entró en vigencia en junio de 2013.
Ballantine, directora del Durango Herald, Durango, Colorado, agregó que los ataques y la indirecta intervención oficial en materia de medios independientes demuestra el deterioro no solo de la libertad de prensa, sino también de las instituciones democráticas.
