El 23 de agosto durante su alocución sabatina, el presidente Correa dijo que: “Este sicópata [Emilio Palacio], cómo no va a indignar, compañeros. Por demócrata, tolerante que uno sea, ¿qué harían ustedes en mi caso, si vieran a un tipo con tanta miseria humana como éste?, ¿no lo patearían?.... ¿Ustedes no tienen ganas de caerle a patadas a un tipo así?”. Correa también descalificó al ex asambleísta Cléver Jiménez.
Claudio Paolillo, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, dijo que “es extremadamente peligroso e indignante que el mandatario de una nación promueva con sus expresiones posibles actos de violencia contra un periodista o cualquier otro ciudadano de su país”.
Correa reaccionó así a una nota publicada por Palacio en abril pasado sobre un vuelo secreto que el Presidente habría realizado a Nueva York, información que éste desmintió. Por su parte, Palacio afirmó en su columna en el blog www.ubicatv.com que “resulta incomprensible el estallido del presidente… a menos que tenga algo que ocultar”.
El periodista ecuatoriano, quien salió de su país en agosto de 2011 por considerarse un perseguido político, dijo que no es la primera vez que Correa “revela su intención de recurrir a los puños para acallarme”, y mencionó otras dos situaciones similares.
Sin embargo, en esta ocasión las expresiones del Presidente tuvieron eco. Al día siguiente en Twitter, una persona identificada como Fausto Zapata ofreció 100 mil dólares por la cabeza del periodista, poco después en la red social el usuario Bruno Díaz duplicó la recompensa a 200 mil dólares, lo que llevó al propio ministro del Interior a anunciar a través de Twitter que “investigaremos inmediatamente”.
El columnista y los tres directivos del diario fueron sentenciados en julio de 2011 a tres años de prisión y al pago de una indemnización de 40 millones de dólares. En febrero de 2012 el presidente Correa decidió “perdonar a los acusados, concediéndoles la remisión de las condenas que merecidamente recibieron”, según anunció.
